Semana Santa: turismo religioso mueve miles de visitantes y cientos de millones en Colombia

Durante la Semana Santa, destinos como la Catedral de Sal de Zipaquirá, Monserrate y el Santuario del Divino Niño se convierten en polos de atracción para peregrinos y turistas. Para 2026, Bogotá espera recibir aproximadamente 220.000 visitantes con un impacto económico superior a 200.000 millones de pesos. Más allá de la capital, ciudades como Popayán, Buga y Santa Fe de Antioquia también concentran tradiciones religiosas que atraen a miles de colombianos y extranjeros.
La Semana Santa representa en Colombia mucho más que una festividad religiosa: es un período que combina tradición espiritual, movimiento cultural y una oportunidad económica significativa para varias regiones del país. Cada año, miles de personas participan en celebraciones litúrgicas y actos de fe que forman parte del patrimonio cultural colombiano, mientras otros aprovechan estos días para viajar y compartir en familia.
Esta mezcla entre religiosidad y turismo ha convertido la temporada en uno de los períodos más importantes para destinos culturales del país. Para 2026, Bogotá espera recibir cerca de 220.000 visitantes durante estos días, con un impacto económico estimado de más de 200.000 millones de pesos, impulsado principalmente por actividades religiosas y culturales.
La Catedral de Sal de Zipaquirá destaca como uno de los principales atractivos. Ubicada a 180 metros bajo tierra dentro de una antigua mina de sal, esta construcción es considerada una de las obras arquitectónicas y espirituales más representativas de Colombia. Solo en 2025 recibió más de 706.000 visitantes, consolidándose como un referente del turismo cultural y religioso en América Latina. Su estructura incluye un recorrido simbólico con el Vía Crucis de 14 estaciones, además de tres naves principales que representan el nacimiento, la vida y la muerte de Jesucristo, todas talladas directamente en roca de sal. Cada año llegan viajeros de más de 100 países atraídos por la combinación de ingeniería, patrimonio cultural, geología y espiritualidad.
En Bogotá, varios lugares concentran la mayor parte de las actividades religiosas. El Santuario de Monserrate es uno de los más visitados, donde miles de fieles ascienden al cerro como acto de fe. En el centro histórico también destacan templos como la Iglesia de San Francisco, considerada la más antigua de Bogotá, y la Catedral Primada, ubicada en la Plaza de Bolívar, donde se realizan algunas de las ceremonias más importantes de la capital. El Santuario del Divino Niño Jesús, en el barrio 20 de Julio, también recibe miles de visitantes cada semana, con un aumento significativo durante la Semana Santa.
Fuera de Bogotá, varias ciudades se destacan por sus tradiciones religiosas. Popayán realiza las tradicionales procesiones, declaradas Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, mientras que Buga recibe a miles de peregrinos en la Basílica del Señor de los Milagros. Santa Fe de Antioquia, con su centro histórico colonial y celebraciones religiosas, también atrae a visitantes que buscan vivir esta temporada en un entorno marcado por la tradición.
Fuente original: El Tiempo - Vida