ONU advierte: Colombia tiene vacíos en sistemas de alerta ante posible llegada de El Niño

La Organización de Naciones Unidas alertó que amplias zonas de Colombia carecen de sistemas de alerta temprana para enfrentar el posible regreso de El Niño. Aunque el país ha avanzado en prevención, persisten grandes brechas territoriales especialmente en municipios con capacidades institucionales débiles. Las alertas tempranas pueden reducir hasta un 30 por ciento los costos económicos de desastres y disminuir ocho veces las muertes por eventos extremos.
Con el posible regreso de El Niño en el radar, Naciones Unidas encendió las alarmas sobre la preparación que tiene América Latina y el Caribe. Durante una visita a Bogotá esta semana, Nahuel Arenas García, jefe regional de la Oficina de Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres, se reunió con autoridades y expertos colombianos para evaluar qué tan lista está la región. Su diagnóstico fue claro: hay mucho por hacer.
"Hay mucha área geográfica de Colombia que no está cubierta por sistemas de alerta temprana", advirtió Arenas durante la entrevista con El Tiempo. Aunque reconoció avances recientes del país en monitoreo climático, señaló que estos sistemas son cruciales porque salvan vidas, reducen pérdidas económicas y permiten que las comunidades reaccionen con anticipación ante sequías, incendios, inundaciones o deslizamientos.
Los números hablan por sí solos. Según Arenas, una alerta emitida con 24 horas de anticipación puede reducir hasta un 30 por ciento los costos económicos asociados a un desastre. Además, los países que cuentan con sistemas de alerta temprana efectivos disminuyen hasta ocho veces las pérdidas de vidas humanas frente a eventos extremos.
Sin embargo, el funcionario insistió en que el principal reto no es únicamente contar con buenos pronósticos científicos. El desafío real está en que la información llegue de manera clara a las comunidades vulnerables. "Una cosa es hablar de un 'super El Niño' y otra muy distinta explicarle a una persona de una comunidad que puede haber riesgo de sequía y que debe tomar medidas para cuidar el agua o proteger sus cultivos", afirmó.
Colombia ya ha dado pasos importantes. En los últimos años pasó de reaccionar frente a incendios a adoptar un esquema más preventivo basado en monitoreo y alertas tempranas. Además, recientemente se adhirió a la iniciativa global "Alertas Tempranas para Todas las Personas", impulsada por Naciones Unidas. Arenas destacó experiencias exitosas en territorios como el Valle de Aburrá, pero advirtió que el verdadero desafío sigue siendo llegar a municipios donde las capacidades institucionales son mucho más débiles.
El funcionario también recordó que El Niño no es la única amenaza. América Latina enfrenta otros riesgos significativos, desde amenaza sísmica hasta huracanes y aumento del nivel del mar. En el caso de Colombia, más del 75 por ciento de la población y de la infraestructura se encuentra en zonas de amenaza sísmica media o alta. Para Arenas, el problema estructural de fondo sigue siendo la vulnerabilidad social y urbana: "Tenemos la región más urbanizada del mundo. Cuando hay desigualdad, pobreza y alta exposición, naturalmente habrá poblaciones más vulnerables frente a cualquier desastre".
Fuente original: El Tiempo - Vida