Director de la UNGRD advierte: "Hay que subir la cota de Hidroituango ya" ante llegada de El Niño

Carlos Carrillo, director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, instó a acelerar decisiones estratégicas para enfrentar un posible fenómeno de El Niño fuerte. Entre sus principales recomendaciones está aumentar el nivel del embalse de Hidroituango para garantizar seguridad energética y capacidad de respuesta ante sequías. El funcionario también enfatizó que la gestión del riesgo debe dejar de ser un asunto marginal y convertirse en prioridad nacional, señalando que muchas infraestructuras del país fueron diseñadas para condiciones climáticas que ya no existen.
El director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), Carlos Carrillo, encendió las alarmas sobre la necesidad urgente de tomar decisiones que permitan al país enfrentar un fenómeno de El Niño que podría ser "fuerte" o incluso "muy fuerte". Durante una entrevista realizada en el marco de la Primera Plataforma Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres en Bogotá, Carrillo fue enfático sobre una medida que considera prioritaria: aumentar la cota del embalse de Hidroituango, el mayor embalse de Colombia. "Necesitamos subir la cota del embalse. Eso hay que hacerlo. No puede haber una discusión aquí, porque no tenemos tiempo: tenemos que reaccionar ya. Hay que subir la cota de Hidroituango", afirmó.
El funcionario explicó que la crisis climática está obligando a replantear decisiones fundamentales sobre cómo el país maneja el agua, genera energía y previene desastres. Señaló que muchas de las grandes infraestructuras hidroeléctricas fueron diseñadas décadas atrás, cuando las condiciones climáticas eran diferentes a las actuales. "Las hidroeléctricas se pensaron para un país que hoy ya no existe. Un país donde Chingaza se llenaba todos los años y donde el río Magdalena siempre tenía un caudal suficiente. Eso dejó de suceder", explicó Carrillo.
Carrillo sostuvo que la gestión del riesgo no puede seguir siendo un tema marginal en las agendas políticas y públicas del país. "Esto es un asunto de vida o muerte. No es menos que eso", aseguró. En ese contexto, defendió el cambio de enfoque que ha impulsado la UNGRD durante los últimos dos años, pasando de priorizar únicamente obras de infraestructura como diques y jarillones hacia el fortalecimiento del conocimiento del riesgo y los sistemas de alerta temprana. "No se puede gestionar lo que no se conoce", afirmó. "Si no invertimos en conocimiento, vamos a tener que invertir muchísimo más en manejo de desastres, en recoger muertos, en rescatar personas atrapadas, en sacar personas del barro".
Entre las nuevas capacidades que menciona Carrillo está la adquisición de helicópteros especializados en combate de incendios forestales y un buque logístico para responder a emergencias en territorios insulares como Providencia. La nueva embarcación tendrá capacidad para transportar hasta 500 toneladas de ayuda humanitaria, maquinaria y agua potable en caso de huracanes. El funcionario reconoció que lo ocurrido con el huracán Iota demostró que el país no contaba previamente con esta capacidad.
Un desafío importante que identifica Carrillo es la debilidad de los gobiernos locales. Aunque municipios y departamentos tienen la obligación legal de responder ante desastres, muchos carecen de recursos suficientes y de conciencia sobre la importancia de la gestión del riesgo. "Los gobiernos subnacionales en Colombia tienen la obligación de responder, pero no tienen la capacidad de hacerlo. Y eso no solamente es porque no tengan plata, sino porque los tomadores de decisiones no son conscientes de la importancia de la gestión del riesgo", expresó.
Pese a estos desafíos, Carrillo aseguró que Colombia está hoy mejor preparada que en décadas anteriores gracias al fortalecimiento del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres. El funcionario reveló también que ha mantenido conversaciones directas con Empresas Públicas de Medellín para avanzar en decisiones relacionadas con Hidroituango y el manejo del embalse ante la posible reducción de lluvias que traería El Niño.
Finalmente, Carrillo enfatizó que la respuesta a la crisis climática debe estar por encima de las diferencias políticas. La UNGRD convocó además una sesión extraordinaria de los comités nacionales de Conocimiento y Manejo del Riesgo para evaluar nueva información del IDEAM sobre el comportamiento de El Niño, de la cual surgirán lineamientos técnicos para que alcaldías y gobernaciones tomen decisiones preventivas en las próximas semanas.
Fuente original: El Tiempo - Vida