Neandertales practicaban odontología: hallazgo de 60.000 años revela tratamiento dental intencional

Investigadores encontraron un molar de neandertal con perforaciones deliberadas realizadas hace casi 60.000 años en Siberia. El análisis sugiere que el homínido perforó su propio diente infectado para aliviar el dolor, demostrando capacidades médicas complejas. El hallazgo, publicado en PLOS One, desafía la percepción tradicional de los neandertales como seres primitivos sin conocimiento de medicina.
Un descubrimiento en la cueva de Chagyrskaya, ubicada en las montañas Altai del suroeste de Siberia, está cambiando lo que sabemos sobre la inteligencia de los neandertales. Investigadores de la Academia Rusa de Ciencias encontraron un molar de hace casi 60.000 años que presenta marcas de perforación deliberada, lo que sugiere que este homínido se sometió a un tratamiento dental para combatir una infección dolorosa. El hallazgo fue publicado en la revista científica PLOS One y abre nuevas preguntas sobre las capacidades médicas de nuestros antiguos parientes.
El diente, llamado "molar Chagyrskaya 64", pertenecía a un neandertal adulto y mostraba un absceso profundo (una acumulación de pus causada por infección bacteriana). La antropóloga Alisa Zubova observó bajo el microscopio que el orificio estaba compuesto por tres pequeñas cavidades parcialmente superpuestas, un patrón muy diferente al que dejaría el desgaste natural o una fractura. Para confirmar su hipótesis, el equipo utilizó microtomografía computarizada (una técnica de imagen que permite ver los detalles internos del diente) y encontró diminutos arañazos en las paredes internas del absceso, todos orientados en la misma dirección.
Los investigadores reprodujeron herramientas de piedra afilada usando técnicas paleolíticas y realizaron perforaciones experimentales en dientes humanos modernos. Los resultados fueron reveladores: las herramientas podían crear cavidades similares en solo pocos minutos, y las tomografías de esos dientes experimentales mostraban marcas casi idénticas a las del molar neandertal. Esto fortaleció la idea de que la intervención fue completamente intencional. El paleoarqueólogo Andrey Krivoshapkin, coautor del estudio, explicó que "esto va más allá de la simple higiene y entra en el ámbito del tratamiento médico activo".
Lo más sorprendente es que el neandertal continuó usando el molar después de la intervención. Las paredes internas del absceso aparecen alisadas, señal de que el procedimiento permitió algún tipo de alivio. Esto implica que el individuo soportó un dolor inmediato para obtener un beneficio posterior, lo que demuestra planificación y comprensión del cuerpo. La arqueóloga Penny Spikins, de la Universidad de York, señaló que los neandertales "podían identificar el origen del dolor y aceptar procedimientos dolorosos para obtener un alivio posterior".
Este comportamiento revela capacidades cognitivas mucho más desarrolladas de lo que se creía. Los neandertales no eran seres guiados únicamente por el instinto, sino que podían analizar problemas, tomar decisiones sobre su salud y ejecutar procedimientos complejos. Considerando que investigaciones genéticas previas sugieren que los neandertales podían ser más sensibles al dolor que los humanos modernos, su disposición a someterse a este procedimiento resulta aún más significativa. El hallazgo de la cueva de Chagyrskaya, donde se han recuperado más de 70 restos de homíninos desde 2007, sigue proporcionando pistas fascinantes sobre la vida de estos antiguos habitantes de Siberia hace 60.000 años.
Fuente original: El Tiempo - Vida