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Estrés crónico acelera el hígado graso: síntomas que la mayoría ignora

Fuente: El Tiempo - Salud
Estrés crónico acelera el hígado graso: síntomas que la mayoría ignora
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El estrés prolongado no solo afecta la salud mental, sino que también daña el hígado al liberar hormonas como el cortisol que alteran el metabolismo y favorecen la acumulación de grasa. Aunque la obesidad y el sedentarismo son las causas principales del hígado graso, investigaciones recientes advierten sobre el papel del estrés crónico en esta enfermedad. Muchas personas no reconocen los síntomas tempranos porque los confunden con otros padecimientos, lo que retrasa el diagnóstico.

Cuando pensamos en los efectos del estrés, generalmente nos enfocamos en problemas mentales o cardíacos. Pero la realidad es mucho más compleja. El estrés crónico puede acelerar la progresión del hígado graso, una enfermedad que afecta a millones de colombianos sin que muchos lo sepan. Aunque la obesidad, la falta de ejercicio y el consumo de alcohol se reconocen como las principales causas, investigaciones recientes advierten que la tensión prolongada también deteriora este órgano vital.

El mecanismo es relativamente simple: cuando estamos bajo estrés constante, el cuerpo libera hormonas como el cortisol y la adrenalina. Estas sustancias alteran el funcionamiento normal del hígado y facilitan que la grasa se acumule en él. Una investigación publicada en la Revista Mexicana de Endocrinología, Metabolismo y Nutrición explicó precisamente esto. De hecho, según científicos de la revista Scientific Reports, "el estrés psicológico puede tener efectos metabólicos adversos e inducir conductas poco saludables". El médico nutricionista Domingo Carrera del Centro Médico-Quirúrgico de Enfermedades Digestivas señaló que "la mayor liberación de cortisol (hormona del estrés) podría ser responsable también de la acumulación de grasa en el hígado (hígado graso no alcohólico), aparte del principal responsable de esta patología, que es el sobrepeso y la obesidad".

El problema es que nuestro aparato digestivo está profundamente conectado con el sistema nervioso. Cuando experimentamos estrés y ansiedad, el hígado lo resiente directamente. Lamentablemente, muchas personas no se dan cuenta de que ignorar este problema termina empeorando los síntomas con el paso del tiempo, hasta causar daño significativo al órgano.

Los síntomas iniciales del hígado graso relacionados con estrés suelen pasar desapercibidos porque se confunden fácilmente con otras dolencias. Según la Chennai Liver Foundation, hay que estar atento a señales como cansancio constante, hinchazón o malestar estomacal, una sensación de pesadez debajo de las costillas del lado derecho, problemas para conciliar el sueño y lo que se conoce como niebla mental (dificultad para concentrarse).

Es importante aclarar que estos síntomas no son exclusivos de problemas hepáticos, pero si son recurrentes y no mejoran, merece la pena consultar con un médico. En Colombia, donde muchos asegurados a través de las EPS enfrentan procesos largos para acceder a especialistas, es crucial reconocer estas señales de alerta a tiempo. El diagnóstico temprano puede hacer una diferencia importante en la evolución de la enfermedad y en la calidad de vida del paciente.

Fuente original: El Tiempo - Salud

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