Los colores de la calma: por qué el verde y azul conquistan el mercado global de moda

Las tendencias internacionales muestran que los consumidores buscan cada vez más colores asociados con bienestar y equilibrio mental. Tonos tierra, verdes y azules suaves han ganado protagonismo en moda y accesorios porque transmiten estabilidad y conexión con la naturaleza. En Colombia, marcas como Totto ya integran estas paletas en productos diseñados para la vida urbana contemporánea.
El color ha dejado de ser solo un asunto estético en la industria de la moda y los accesorios. En los últimos años, las decisiones sobre qué tonalidades usar en prendas y productos responden cada vez más a cómo hacen sentir a las personas, más allá de cómo se vean. Esta transformación refleja un cambio profundo en lo que los consumidores valoran en sus compras cotidianas.
Según análisis de WGSN y Coloro, firmas internacionales especializadas en pronóstico de tendencias, los matices que combinan azul y verde han cobrado un protagonismo especial en el mercado global. La razón es directa: estos tonos se relacionan con sensaciones de estabilidad, claridad mental y conexión con la naturaleza. En tiempos de prisa constante y estrés urbano, los colores que remiten a lo natural se convirtieron en una estrategia comercial que toca un punto sensible del consumidor moderno.
En el contexto colombiano, la marca Totto captó esta tendencia y lanzó recientemente Urbangreen, una propuesta cromática que aplica el verde urbano a sus productos más populares. La colección incluye morrales ejecutivos con compartimentos para dispositivos, modelos multifuncionales para diferentes tipos de recorridos y chaquetas acolchadas con diseño técnico pensadas para climas urbanos. La idea es que estos productos acompañen el ritmo agitado de la ciudad sin sacrificar funcionalidad ni equilibrio visual.
Lo interesante es que esta tendencia refleja cómo los objetos de uso diario han empezado a evolucionar en respuesta a dinámicas urbanas concretas: el trabajo híbrido, la movilidad constante y los desplazamientos que marcan la realidad de muchas personas en Colombia. El color ya no es solo decoración, sino una herramienta que busca facilitar bienestar mientras cumple sus funciones prácticas.
Fuente original: El Tiempo - Vida