Las personas conflictivas en tu círculo aceleran tu envejecimiento biológico, según estudio

Una investigación publicada en una revista científica internacional halló que cada relación social negativa adicional acelera el envejecimiento del cuerpo en 1,5 por ciento. El análisis de más de 2.300 adultos mostró que casi 3 de cada 10 personas tienen alguien conflictivo en su red cercana, siendo las relaciones familiares las más dañinas. El efecto acumulativo puede traducirse en meses adicionales de desgaste biológico y mayores riesgos de depresión, ansiedad y múltiples enfermedades crónicas simultáneas.
Un nuevo estudio científico publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences revela que mantener relaciones frecuentes con personas conflictivas o problemáticas no solo afecta el ánimo, sino que también acelera el envejecimiento biológico del cuerpo. La investigación, liderada por Byungkyu Lee y Brea L. Perry, analizó cómo las interacciones negativas dentro de nuestras redes personales influyen en la salud a nivel molecular.
Para este trabajo, los investigadores examinaron datos de más de 2.300 adultos de diferentes edades, desde los 18 hasta los 103 años. Los participantes fueron cuestionados sobre su círculo cercano de familiares, amigos y compañeros de trabajo, identificando quiénes eran percibidos como personas que molestaban frecuentemente, creaban problemas o dificultaban la vida cotidiana. Los hallazgos fueron contundentes: cerca del 29 por ciento reportó tener al menos una persona así en su red social, mientras que el 10 por ciento mencionó tener dos o más.
Para medir el impacto real en la salud, los científicos analizaron muestras de saliva utilizando relojes epigenéticos basados en metilación del ADN, una técnica que estima la edad biológica del organismo, es decir, qué tan rápido envejece el cuerpo independientemente de los años vividos. Los resultados fueron claros: cada persona conflictiva adicional en la red social se asoció con un aumento de 1,5 por ciento en la velocidad de envejecimiento biológico. En términos prácticos, esto significa que las personas con un contacto conflictivo adicional presentan alrededor de nueve meses más de edad biológica que otras de su misma edad cronológica.
El efecto depende del tipo de relación. Las relaciones familiares negativas mostraron la asociación más fuerte con el envejecimiento acelerado, probablemente porque son difíciles de evitar o romper, generando una exposición prolongada al estrés. En contraste, los conflictos con la pareja no mostraron relaciones estadísticamente significativas, tal vez porque estas relaciones suelen combinar tensión con apoyo emocional que amortigua los efectos negativos.
El impacto va más allá de lo cosmético. Las personas con más relaciones conflictivas presentan mayores niveles de depresión y ansiedad, peor percepción de su salud, índice de masa corporal más elevado, mayor relación cintura-cadera (indicador de riesgo cardiovascular) y multimorbilidad, es decir, varias enfermedades simultáneas. Los investigadores explican que estas relaciones actúan como estresores crónicos que activan repetidamente el sistema de respuesta al estrés del cuerpo, liberando hormonas como cortisol y adrenalina. Si esta activación se vuelve persistente, puede provocar inflamación y acelerar el envejecimiento biológico.
Los autores advierten que aunque el efecto anual parezca pequeño, se acumula con el tiempo. Durante diez años, esa diferencia en la velocidad de envejecimiento puede traducirse en varios meses adicionales de desgaste. El estudio también encontró que la exposición a relaciones conflictivas no se distribuye uniformemente: mujeres, fumadores diarios, personas con peor estado de salud e individuos que experimentaron adversidades en la infancia tienen mayor probabilidad de tener contactos problemáticos, lo que amplifica desigualdades de salud ya existentes.
Fuente original: El Tiempo - Salud