La Tierra gira más lento: cómo el cambio climático está alargando nuestros días

La NASA ha confirmado que la rotación terrestre se está desacelerando, alargando los días en fracciones de milisegundos. El cambio, causado por el deshielo de glaciares y la redistribución de masa del planeta, ya representa un desafío para tecnologías como el GPS. Aunque imperceptible para nosotros, en 200 millones de años podríamos tener días de 25 horas.
Nuestro planeta está girando más lentamente de lo que solía hacerlo, y la NASA tiene los datos para probarlo. La rotación de la Tierra experimenta variaciones medibles que afectan directamente cuánto duran nuestros días, aunque hablemos de cambios tan pequeños que se miden en milisegundos. La culpa no es de un solo factor: es una combinación de procesos naturales del planeta, el cambio climático y obras humanas de gran escala.
A simple vista (o reloj) no notarías nada. Pero para sistemas tecnológicos ultra precisos como el GPS y las telecomunicaciones globales, este alargamiento es un problema real. Estos sistemas necesitan una exactitud extrema para funcionar, y cualquier cambio en la duración del día los afecta directamente.
Históricamente, la Luna ha sido la responsable principal de ralentizar la rotación terrestre. Su gravedad actúa como un freno natural, causando una desaceleración de aproximadamente 1,7 milisegundos por siglo durante milenios. Pero desde el año 2000, algo nuevo entró en juego. Los factores climáticos ahora están acelerando este proceso a un ritmo de 1,33 milisegundos por siglo. El deshielo de glaciares y la pérdida de agua subterránea aumentan el nivel del mar y redistribuyen la masa del planeta, lo que ralentiza su rotación más de lo que la Luna lo hacía sola.
Si las emisiones de gases de efecto invernadero continúan aumentando, el impacto climático podría alcanzar 2,62 milisegundos por siglo hacia finales de este siglo, superando la influencia que la Luna ha ejercido durante miles de años. No es ciencia ficción: es matemática planetaria.
Los humanos también estamos dejando nuestra marca. Infraestructuras enormes pueden modificar cómo gira la Tierra. La Presa de las Tres Gargantas en China, por ejemplo, almacena 40 kilómetros cúbicos de agua a gran altitud. Este cambio en la distribución de masa fue suficiente para alargar el día en 0,06 microsegundos y desplazar levemente el eje terrestre. Por otro lado, eventos geológicos extremos pueden acelerar la rotación nuevamente: el terremoto del océano Índico en 2004 acortó el día en 2,68 microsegundos por el movimiento violento de las placas tectónicas.
Antes de que entre en pánico pensando que pronto trabajará un turno de 25 horas, respire tranquilo. Al ritmo actual de desaceleración, los científicos estiman que un día llegaría a esa duración en aproximadamente 200 millones de años. Para entonces, la humanidad tendrá preocupaciones bastante más grandes.
Fuente original: El Colombiano - Tecnología



