La Nasa demuestra que puede desviar asteroides: logran cambiar la órbita de un asteroide por primera vez

Un nuevo estudio científico confirma que la misión DART de la Nasa logró modificar la órbita del asteroide Dimorphos al impactarlo deliberadamente en septiembre de 2022. El cambio, aunque pequeño en cifras (11,7 micrómetros por segundo), es suficiente en términos astronómicos para demostrar que la humanidad puede defender la Tierra de posibles impactos de objetos espaciales. Esta es la primera vez que se comprueba directamente que los humanos pueden alterar la trayectoria de un cuerpo celeste alrededor del Sol.
Por primera vez en la historia, la humanidad ha demostrado que puede cambiar la órbita de un asteroide. Un nuevo estudio científico publicado en la revista American Association for the Advancement of Science confirmó que la misión Double Asteroid Redirection Test (DART) de la Nasa no solo impactó exitosamente contra un asteroide, sino que también alteró su trayectoria alrededor del Sol. Este logro abre la puerta a futuras estrategias para defender a la Tierra de posibles colisiones con objetos espaciales peligrosos.
El experimento comenzó el 26 de septiembre de 2022, cuando la nave DART fue lanzada deliberadamente contra Dimorphos, una pequeña luna que orbita al asteroide mayor Didymos. La estrategia utilizada se llama impacto cinético: enviar una nave a gran velocidad contra un asteroide para desviarlo de su trayectoria. La teoría es simple: si se detecta un objeto peligroso con suficiente anticipación, basta alterar ligeramente su órbita para evitar que colisione con la Tierra. Los resultados iniciales mostraron que el choque tuvo un efecto inmediato: Dimorphos comenzó a orbitar a Didymos 33 minutos más rápido que antes.
Sin embargo, la nueva investigación va mucho más allá. Usando observaciones astronómicas realizadas entre 2022 y 2025, los científicos detectaron que todo el sistema de asteroides también cambió su órbita alrededor del Sol. Analizando miles de mediciones que incluyen observaciones de ocultaciones estelares, datos de radar y registros ópticos, lograron medir un cambio en la velocidad orbital del sistema de aproximadamente 11,7 micrómetros por segundo. Aunque parezca insignificante, en términos astronómicos es suficiente para modificar significativamente la trayectoria. El impacto produjo un cambio de unos 360 metros en la órbita del sistema alrededor del Sol y redujo su período orbital en cerca de 150 milisegundos.
Lo interesante es que el golpe de la nave no fue el único responsable del cambio. Cuando DART se estrelló contra Dimorphos, expulsó grandes cantidades de material de la superficie del asteroide al espacio, creando una nube de escombros. Ese material también contribuyó al empuje total. Los investigadores calcularon que el empuje fue aproximadamente el doble de lo que habría generado solo la nave, lo que significa que las rocas y el polvo expulsados ayudaron a empujar aún más el sistema de asteroides.
El estudio también permitió estimar características físicas de ambos cuerpos. Didymos tendría una densidad de unos 2600 kilogramos por metro cúbico, mientras que Dimorphos sería más liviano, con cerca de 1540 kilogramos por metro cúbico. Los datos indican que Didymos es casi 200 veces más masivo que su pequeña luna, lo que refuerza la idea de que Dimorphos pudo haberse formado a partir de material expulsado por Didymos hace mucho tiempo.
La importancia de este experimento no radica en protegernos de este asteroide específico, que no representa amenaza alguna, sino en demostrar que la tecnología funciona. Cada año algunos asteroides de menos de cinco metros ingresan en la atmósfera terrestre, e impactos mayores, aunque raros, han ocurrido a lo largo de la historia del planeta. Por eso, la capacidad de detectar y desviar objetos cercanos a la Tierra se considera una prioridad científica global. Los autores del estudio concluyen que atacar la luna de un asteroide binario puede ser una estrategia efectiva para desviar sistemas completos.
Ahora se espera la misión Hera de la Agencia Espacial Europea, que viajará al sistema Didymos para estudiar de cerca los efectos del impacto y permitir mediciones aún más precisas del experimento realizado por la Nasa.
Fuente original: El Tiempo - Vida