Humo de tabaco ajeno: más de 69 químicos cancerígenos que respira sin querer
El humo secundario del tabaco contiene más de 7 mil sustancias químicas, al menos 69 de ellas cancerígenas. Las personas se exponen en hogares, automóviles, trabajo y espacios públicos. No existe un nivel "seguro" de exposición y puede causar cáncer de pulmón en no fumadores. Varios países han aprobado leyes para prohibir fumar en lugares cerrados y públicos.
Cuando alguien fuma cerca suyo, usted no solo inhala aire: respira una mezcla compleja de más de 7 mil sustancias químicas diferentes. El humo secundario del tabaco, también conocido como humo ambiental o humo del fumador pasivo, es la combinación del humo que sale del cigarrillo encendido más el que exhala el fumador. Y la realidad es preocupante: al menos 69 de esas sustancias son carcinógenas (pueden causar cáncer), incluyendo arsénico, benceno, berilio, cromo y formaldehído.
La exposición pasiva al humo de tabaco ocurre en muchos lugares donde pasamos tiempo: en nuestras casas, en los carros, en los espacios de trabajo y en áreas públicas. En Estados Unidos, los cigarrillos son la principal fuente de esta exposición, seguidos por las pipas, cigarros y otros productos de tabaco.
La investigación científica es clara en un punto: el humo secundario causa cáncer de pulmón en personas que no fuman. Hay indicios de que también podría aumentar el riesgo de desarrollar otros tipos de cáncer, aunque se necesitan más estudios para confirmar esto completamente.
Lo más importante que debe saber es que "no existe ningún nivel de exposición pasiva al humo de tabaco que sea seguro; incluso los niveles bajos de la exposición al humo secundario pueden ser dañinos", según información del Instituto Nacional del Cáncer. Esto significa que la cantidad mínima ya representa un riesgo.
Por eso muchos países han tomado medidas legales. En Estados Unidos, leyes nacionales prohíben fumar en espacios públicos, y gobiernos estatales y locales han ido más allá: prohibieron fumar dentro de edificios públicos como escuelas, hospitales y aeropuertos, así como en lugares de trabajo privados como restaurantes y bares. A nivel internacional, naciones como Francia, Irlanda, Nueva Zelanda, Noruega y Uruguay también han aprobado prohibiciones de fumar en todos los lugares de trabajo, sin excepciones.
En Colombia, aunque contamos con la Ley Antitabaco, es importante que tanto fumadores como no fumadores conozcan estos riesgos comprobados. Si está expuesto regularmente al humo de tabaco en casa o en el trabajo, considere hablar con su familia o empleador sobre medidas para reducir esa exposición.
Fuente original: Mediplus - Qué hay de nuevo