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Gobierno establece normas claras para esterilización gratuita de mascotas en todo el país

Fuente: El Tiempo - Vida
Gobierno establece normas claras para esterilización gratuita de mascotas en todo el país
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El gobierno reglamentó el Programa Nacional de Esterilización de Perros y Gatos mediante la Resolución 0229 de 2026, estableciendo por primera vez criterios técnicos y obligatorios para todas las autoridades locales. El servicio será gratuito para animales en situación de calle, mascotas de personas vulnerables (clasificadas en Sisbén A, B y C) y animales en refugios. Cada municipio definirá sus propios canales de inscripción y será responsable de organizar las jornadas, priorizando zonas con alta presencia de animales abandonados o con poco acceso a veterinarios.

Colombia cuenta ahora con un marco regulatorio estructurado para la esterilización de perros y gatos. El Gobierno nacional, a través de los ministerios de Ambiente y de Salud, estableció las reglas del Programa Nacional de Esterilización Quirúrgica mediante la Resolución 0229 de 2026, que desarrolla la Ley 2374 de 2024. Con esto, el país pasa de realizar jornadas aisladas a implementar una estrategia pública organizada con criterios claros, técnicos y sanitarios que deben cumplir todas las autoridades territoriales.

La norma es específica respecto a cómo deben realizarse estas intervenciones. Las cirugías solo pueden ser realizadas por médicos veterinarios o veterinarios zootecnistas con personal capacitado de apoyo. Antes de operar, cada animal debe recibir una valoración clínica completa. Durante el procedimiento se aplican protocolos de anestesia, manejo del dolor y monitoreo continuo. Después de la cirugía, los animales requieren cuidados y seguimiento en la recuperación. Los municipios y distritos deben habilitar espacios seguros que cumplan condiciones sanitarias específicas, ya sean puntos fijos o unidades móviles.

Aunque el programa es nacional, su ejecución será local. Las alcaldías y gobernaciones definen fechas, lugares, abren inscripciones, verifican requisitos y priorizan zonas según la necesidad. La programación debe enfocarse especialmente en sectores con alta presencia de animales abandonados, animales ferales y comunidades con poco acceso a servicios veterinarios.

No todas las personas acceden bajo las mismas condiciones. El programa prioriza casos con mayor impacto social, sanitario o ambiental. Los principales beneficiarios son animales en condición de calle o vida libre que serán capturados humanitariamente, esterilizados y reubicados. También se priorizan mascotas de personas en situación de vulnerabilidad clasificadas en Sisbén A, B y C, animales de habitantes de calle, recicladores o población migrante. Igualmente, se incluyen perros de manejo especial según la normativa, animales con enfermedades específicas como tumor venéreo transmisible en perros o leucemia en gatos, y mascotas en fundaciones, refugios u hogares de paso.

La esterilización será completamente gratuita para estos grupos prioritarios. En otros casos, los costos dependerán de las decisiones de cada entidad territorial según disponibilidad presupuestaria. La inscripción no tendrá un único sistema nacional. Cada ciudad o municipio establecerá sus propios canales, que pueden incluir registros presenciales, líneas telefónicas o plataformas digitales. Los ciudadanos deben estar atentos a la información que publiquen sus alcaldías.

Respecto a la seguridad del procedimiento, la reglamentación exige estándares médicos estrictos. Cada animal es evaluado antes de la cirugía, recibe anestesia y manejo del dolor adecuados, es monitoreado durante el procedimiento y sale con recomendaciones para su recuperación. Sin embargo, si durante la valoración se detecta una enfermedad o condición de riesgo, la cirugía no se realiza y el responsable del animal recibe orientación sobre el tratamiento necesario. La norma también aclara que la participación en el programa es voluntaria y reconoce el vínculo entre las personas y sus animales, incluso en contextos vulnerables. Solo en casos de maltrato o afectaciones graves al bienestar animal podrían intervenir las autoridades.

Fuente original: El Tiempo - Vida

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