Fotógrafo colombiano gana premio internacional por capturar rana en extinción en la Amazonía

Juan Jacobo Castillo, ingeniero barranquillero aficionado a la fotografía, fue reconocido por Sony World Photography Awards 2026 tras retratar el Atelopus seminiferus, un anfibio peruano en peligro crítico de extinción que se creía desaparecido hace una década. El viaje a la Amazonía peruana le tomó horas de caminata y requirió técnicas especializadas para fotografiar a este animal de apenas 5 centímetros. El logro abre nuevas posibilidades para el fotógrafo y refuerza su misión de visibilizar especies amenazadas.
Juan Jacobo Castillo combina dos pasiones que lo definen: la fotografía y los animales. Originario de Barranquilla, trabaja como ingeniero de sistemas, pero dedica su tiempo libre a recorrer Colombia y países vecinos para documentar especies en peligro. Esa dedicación tuvo su recompensa hace poco cuando los Sony World Photography Awards 2026 lo reconocieron en la categoría Latin America Regional Award gracias a una fotografía extraordinaria que capturó durante un viaje a Perú.
El protagonista de su imagen premiada es el Atelopus seminiferus, un anfibio endémico de Perú que enfrenta un futuro crítico. La especie se creía extinta hace aproximadamente una década, hasta que hace cinco años fue redescubierta en algunas zonas aún remotas del país. Castillo se enteró de la existencia de este animal hace unos dos años al verlo en fotografías en internet, pero tardó un año más en hacer realidad su viaje. En mayo de 2025 finalmente viajó a San Martín, en la Amazonía peruana, dispuesto a documentar al pequeño anfibio.
El recorrido hacia donde habita esta rana no fue sencillo. Castillo y su equipo tomaron un vuelo, luego un trayecto en vehículo y finalmente caminaron entre cuatro y cinco horas hasta llegar al sitio exacto donde logró la fotografía. El esfuerzo valía la pena: el Atelopus seminiferus mide apenas unos 5 centímetros, lo que lo convierte en un animal diminuto y muy difícil de detectar en su hábitat natural. Su coloración distintiva, negra mate en el dorso y completamente rosada en la parte inferior, lo hace visualmente singular, pero no por ello más fácil de localizar.
Para lograr capturar los detalles de un animal tan pequeño, Castillo utilizó la macrofotografía, una técnica especializada que amplia los detalles de objetos diminutos permitiendo apreciarlos como si fueran mucho más grandes. Dado que la fotografía se tomó durante la noche, requirió el uso de flash para iluminar al anfibio. Castillo enfatiza que todo el proceso fue ético: el animal no fue manipulado, simplemente se fotografió en su entorno natural y se dejó en paz.
Más allá del éxito artístico, la imagen revela una realidad desgarradora. El hábitat donde vive este anfibio ya ha sido devastado por la deforestación, lo que dificulta aún más la supervivencia de una especie ya de por sí vulnerable. Castillo reconoce que vivir únicamente de la fotografía de naturaleza en Colombia sigue siendo un desafío económico importante. Por eso combina su pasión con un trabajo de oficina, pero espera que este reconocimiento internacional le abra nuevas puertas.
El premio incluye equipamiento de Sony, como una cámara y lentes de alta gama, herramientas que Castillo considera fundamentales para expandir su trabajo futuro. Según cuenta, en Colombia aún falta apoyo y medios especializados para este tipo de fotografía, pero espera que sus logros inspiren a otros. Su mensaje es claro: el talento existe en abundancia en el país, solo hace falta enfoque y la intención de contar historias que realmente importen, especialmente aquellas sobre la fragilidad de la vida y la urgencia de proteger especies amenazadas.
Fuente original: El Tiempo - Vida