Estos hábitos diarios protegen sus riñones de enfermedades graves

Las enfermedades renales se pueden prevenir con cambios en la alimentación y el ejercicio regular. Reducir el sodio, el azúcar y los ultraprocesados, además de actividad física de 30 minutos diarios, son clave para mantener estos órganos funcionando correctamente. Los especialistas advierten que el daño renal avanza silenciosamente y muchas personas descubren el problema cuando ya está avanzado.
Los riñones son órganos fundamentales para limpiar el cuerpo. Se encargan de filtrar los residuos de la sangre, regular la presión arterial y mantener niveles adecuados de minerales. Cuando dejan de funcionar correctamente, pueden aparecer complicaciones que afectan otros sistemas del organismo, incluso el corazón y el cerebro. En Colombia, la tasa de muertes por enfermedad renal es de 12,3 por cada 100.000 habitantes, una de las más bajas en América Latina, pero los especialistas insisten en que la mayoría de los casos podría evitarse con medidas preventivas.
Lo preocupante es que el daño renal se desarrolla de manera gradual y silenciosa. Según advierte la American Kidney Fund, muchas personas desconocen que tienen problemas renales hasta que la enfermedad alcanza etapas avanzadas, lo que dificulta el tratamiento oportuno. Por eso la prevención es tan importante.
La alimentación juega un papel crucial en la protección renal. La American Kidney Fund explica que "comer alimentos con poco sodio (sal) y pocas grasas puede ayudar a mantener la salud de los riñones". Esto significa priorizar alimentos frescos y limitar productos ultraprocesados, que concentran grandes cantidades de sal. Un cambio práctico es reemplazar la sal de mesa por hierbas, especias o jugo de limón. También funciona comprar vegetales frescos o congelados en lugar de enlatados, y si consume estos últimos, enjuagarlos bien con agua para reducir el sodio.
Otro aspecto importante es el azúcar. Según los especialistas, "seguir un plan de alimentación con poco azúcar agregado puede ayudar a prevenir enfermedades cardiacas, a controlar la diabetes y a mantener un peso saludable", condiciones directamente relacionadas con la salud renal.
La actividad física regular es igualmente esencial. Los expertos sugieren realizar por lo menos 30 minutos de ejercicio en la mayoría de los días de la semana. No necesita ser algo intenso: caminar después de las comidas, subir escaleras o practicar deportes recreativos aportan beneficios significativos. El ejercicio ayuda a mantener un peso saludable, controla los niveles de azúcar en sangre y disminuye la presión arterial, factores directamente vinculados con enfermedades renales crónicas.
También debe evitar hábitos que deterioran los riñones. El consumo excesivo de alcohol eleva la presión arterial, mientras que fumar afecta los vasos sanguíneos y reduce el flujo de sangre hacia los órganos. Finalmente, los especialistas recomiendan hacerse controles médicos periódicos. Es la única forma de detectar posibles afecciones a tiempo y corroborar cualquier problema con certeza, especialmente importante en el sistema colombiano de salud donde debe coordinarse con su EPS.
Fuente original: El Tiempo - Salud