El filósofo Maurizio Ferraris advierte: extraer datos es una nueva forma de explotación laboral

El filósofo italiano Maurizio Ferraris, en entrevista con El Comercio de Perú, critica cómo las grandes compañías tecnológicas extraen datos de los usuarios sin redistribuir el valor que generan. Propone el "webfare", un modelo que reconozca los datos como recurso colectivo y garantice que el valor producido beneficie a la sociedad. También advierte sobre la crisis de la verdad en la era digital y la necesidad de instituciones que defiendan los hechos compartidos.
El filósofo italiano Maurizio Ferraris visitó Perú para una entrevista con el diario El Comercio, donde abordó un tema que preocupa cada vez más a especialistas en todo el mundo: cómo la tecnología digital ha creado nuevas formas de explotación que nadie ve venir.
Ferraris es claro en su diagnóstico: "La extracción de datos es una nueva forma de explotación, tanto más eficaz cuanto menos se percibe". Cada vez que haces un clic, das un like o simplemente navegas por internet, generas valor. Ese valor se registra, se almacena y se convierte en información valiosa para las plataformas digitales. El problema es que quien realmente produce ese valor, es decir, tú como usuario, no recibe nada a cambio. Todo se concentra en manos de unas pocas empresas tecnológicas multinacionales.
Para solucionar esto, Ferraris propone algo que llama webfare, un concepto que presentó en su libro "El manifiesto del webfare" de 2025. Según él, "los datos son un recurso colectivo y el valor que producen debe redistribuirse". No se trata de eliminar la tecnología o frenarla, sino de reorientarla hacia objetivos sociales. Esto implicaría cambios legales que reconozcan los datos como propiedad colectiva, nuevos sistemas de impuestos adecuados y, lo más importante, instituciones capaces de convertir ese valor digital en servicios, derechos y protecciones reales para las personas.
El filósofo también toca un tema que afecta directamente a cómo nos informamos: la crisis de la verdad en tiempos de inteligencia artificial. Señala que "la llamada posverdad no es el fin de la verdad, sino el resultado previsible de una desvalorización teórica y práctica sistemática de la verdad". Cuando durante décadas se ha dicho que todo es interpretación y que no hay hechos objetivos, es lógico que hoy ganen las historias más ruidosas, las más útiles o las más rentables, sin importar si son ciertas. La inteligencia artificial amplifica este problema porque permite crear simulaciones creíbles con facilidad.
Ferraris no propone censura ni moralismo como solución. En cambio, plantea que se necesitan instituciones fuertes capaces de producir y defender hechos compartidos, educación que forme ciudadanos críticos y tecnologías de verificación que certifiquen la información. Esto es especialmente relevante en Colombia, donde el acceso a información confiable y la educación digital son desafíos crecientes en medio de un sistema de salud y servicios que depende cada vez más de datos digitales.
El pensador italiano también acuña el término "documanidad" para describir la era actual, donde cada acción deja un registro digital, cada relación genera información. En este contexto, el futuro de la filosofía y del pensamiento crítico será esclarecer cómo funciona ese mundo de datos y ejercer vigilancia sobre quiénes controlan esos archivos e información. Para Ferraris, la tecnología no va a desaparecer, pero cómo la usemos determinará si avanzamos hacia una sociedad más justa o hacia nuevas formas de opresión.
Fuente original: El Tiempo - Vida