El CERN descubre una partícula cuatro veces más pesada que el protón

Científicos del CERN hallaron una nueva partícula subatómica con estructura similar al protón pero con el cuádruple de su masa. El descubrimiento se realizó en el Gran Colisionador de Hadrones, el acelerador de partículas más potente del mundo. Es la primera partícula de este tipo descubierta tras las mejoras realizadas al equipo en 2023, y suma 80 hallazgos de este tipo en el laboratorio europeo.
La Organización Europea de Física de Partículas, conocida como CERN, anunció el descubrimiento de una partícula subatómica que desafía lo que se conocía hasta ahora. Esta nueva partícula tiene una composición muy parecida a la del protón, pero con una diferencia fundamental: pesa cuatro veces más.
La estructura de ambas es similar. Están compuestas por combinaciones de elementos llamados cuarks. Sin embargo, mientras el protón tiene dos cuarks ligeros de un tipo y uno pesado, esta nueva partícula contiene dos cuarks encantados que son particularmente pesados, lo que explica su mayor masa. Los cuarks son bloques fundamentales de la materia que los científicos estudian para entender cómo está hecha el universo.
El descubrimiento ocurrió gracias a los experimentos realizados en el Gran Colisionador de Hadrones (LHC), el acelerador de partículas más grande y potente que existe. Esta máquina hace chocar partículas a velocidades extremadamente altas para observar qué sucede en esos impactos. Con este hallazgo, ya son 80 las partículas subatómicas, o hadrones, que han sido descubiertas mediante experimentos en el LHC. Lo notable es que esta es la primera desde que el laboratorio europeo realizó mejoras significativas en 2023.
Según el CERN, "el resultado ayudará a los téoricos a poner a prueba modelos de cromodinámica cuántica, la teoría de una fuerza intensa que une a los cuarks, no solo en bariones y mesones convencionales, sino en hadrones más exóticos como los tetracuarks y los pentacuarks". Esto significa que el descubrimiento permite validar las teorías científicas sobre cómo se comportan estas partículas fundamentales.
Una diferencia importante es que mientras el protón es muy estable y permanece indefinidamente, la mayoría de estas otras partículas son muy inestables y desaparecen casi instantáneamente. De hecho, la nueva partícula descubierta tiene una vida seis veces más corta que otra partícula similar que el CERN había encontrado hace diez años. Por eso requieren máquinas extraordinariamente potentes como el LHC para producirlas y observarlas antes de que se desintegren.
Fuente original: El Tiempo - Vida