El cerebro no puede hacer varias cosas a la vez: la ciencia desmiente el mito del multitasking

Nuevas investigaciones comprueban que el cerebro procesa información de forma secuencial, no simultánea. Lo que parece ser multitasking es solo una optimización del orden de ejecución de tareas. Este hallazgo tiene implicaciones directas en la seguridad diaria y la productividad laboral, especialmente en contextos que exigen alta concentración.
Durante años se ha romanticizado la idea de que algunas personas tienen la capacidad especial de realizar varias tareas al mismo tiempo. Sin embargo, una investigación publicada en la revista Quarterly Journal of Experimental Psychology ha puesto fin a este mito. El estudio, realizado por universidades alemanas, revela que el cerebro humano no procesa información en paralelo, sino que ejecuta los procesos uno después del otro, en secuencia.
El experimento analizó a 25 participantes que debían realizar dos actividades simultáneas: identificar el tamaño de un círculo en una pantalla usando la mano derecha mientras clasificaban un tono de sonido como agudo, medio o grave. Los resultados mostraron que aunque las personas mejoraban su velocidad con la práctica, esto no era porque el cerebro aprendiera a procesar dos cosas a la vez. En realidad, lo que sucedía era una optimización del orden en que el cerebro ejecutaba cada paso para minimizar errores. Según Torsten Schubert, psicólogo de la Universidad de Halle, "nuestro cerebro es muy hábil para encadenar procesos uno tras otro". Pero esta eficiencia tiene un precio: cuando las tareas cambiaban aunque fuera mínimamente, los errores aumentaban dramáticamente y el tiempo de respuesta se disparaba.
Earl Miller, neurocientífico del Instituto Tecnológico de Massachusetts, ha sido uno de los expertos más destacados en estudiar este fenómeno. Su conclusión es contundente: "el ser humano no puede hacer dos tareas al mismo tiempo". Miller explica que aunque el cerebro puede almacenar información de toda una vida, solo puede mantener uno o dos pensamientos conscientes simultáneamente. Lo que la gente llama multitasking es en realidad cambiar rápidamente de una tarea a otra, un proceso que ralentiza el cerebro y aumenta el número de errores cometidos.
Las implicaciones prácticas de estos hallazgos son serias. Tilo Strobach, de la Medical School Hamburg, advierte que intentar realizar varias tareas a la vez puede ser especialmente peligroso en contextos que exigen concentración, como conducir un vehículo o trabajos que requieren atención constante. El cerebro siempre priorizará una secuencia sobre la otra, dejando la otra actividad con menos recursos cognitivos.
A nivel laboral, los costos son enormes. Un informe de 2007 cifró en 650 mil millones de dólares las pérdidas anuales que supone el multitasking para las empresas. Investigadores de la Universidad de California descubrieron que los trabajadores necesitan en promedio más de 10 minutos para recuperarse de una interrupción, como responder un correo o una llamada, y retomar su trabajo original.
Los efectos negativos van más allá de la productividad. Un experimento de la Universidad de Londres demostró que quienes realizan múltiples actividades mientras hacen pruebas cognitivas experimentan caídas significativas en su nivel de coeficiente intelectual, comparable a la que genera pasar una noche sin dormir. Además, estudios liderados por Russell Poldrack, de la Universidad de California, muestran que alternar tareas daña la capacidad de aprender y retener información a largo plazo. Las personas que se concentran en una única actividad logran mantener y recordar mejor lo que aprenden con el tiempo.
Fuente original: El Tiempo - Vida