Educación necesita 342 mil millones para transformarse: la propuesta que el próximo presidente debe conocer

La Fundación Empresarios por la Educación presentó un libro con 22 propuestas concretas para mejorar el sistema educativo colombiano, con un costo de 342 mil millones de pesos (apenas el 3 por ciento del presupuesto actual de educación). La directora Andrea Escobar advierte que el país no entiende la educación como un sistema integrado y que sin cambios desde la primera infancia, es imposible aumentar el acceso a la educación superior.
Colombia tiene una oportunidad frente a las elecciones de este año. La Fundación Empresarios por la Educación acaba de presentar un libro que va más allá de análisis: trae 22 caminos concretos para transformar la educación, con costos estimados, documentos técnicos y propuestas que podrían servir como punto de partida para el plan de desarrollo del próximo presidente. Según explicó en entrevista con El Tiempo Andrea Escobar, directora de la organización, hablar de cifras precisas no es un lujo sino una necesidad en este sector.
El presupuesto necesario suena grande al principio, pero cobra otro sentido cuando se mira en contexto. Los 342 mil millones de pesos que se requieren para "habilitar el sistema" representan apenas el 3 por ciento de los 6 billones que el Presupuesto General de la Nación asignó para educación en 2026. Estos recursos cubrirían cinco áreas críticas: evaluación, calidad educativa, gobernanza (la forma en que se administra), talento humano y gestión de información. La cifra no salió de la nada. El modelo se construyó estudiando iniciativas anteriores, consultando instituciones y analizando contratos del sector durante los últimos 15 años.
Pero lo más importante, según Escobar, es entender por qué se necesitan estos cambios. El país sueña con aumentar quiénes llegan a la educación superior, pero allí está el problema: "Mucho se habla de mejorar la tasa de tránsito inmediato a educación superior, que quien termine el colegio pase a la universidad. Ese es el sueño del sector. Pero para llegar a ese punto hay que devolverse en el sistema once años o más, desde la primera infancia". La realidad es cruda. La mitad de los estudiantes que entran al colegio nunca llega al grado once, y de quienes sí llegan, solo la mitad ingresa a educación superior.
El punto de quiebre está aún más atrás. Según los datos que maneja la fundación, el 61 por ciento de los niños y niñas de 10 años en Colombia no puede leer ni comprender un texto simple. Muchos nunca tuvieron educación inicial. La cobertura en este nivel está en apenas el 60,5 por ciento. Escobar lo plantea de forma directa: "Hay una integralidad del sistema que no hemos comprendido". Los gobiernos tienden a crear parches: un programa para primera infancia, otro para primaria, otro para educación superior. Pero todo está conectado. Si un niño no aprende a leer bien en primaria, arrastrará ese rezago toda su trayectoria.
Otro obstáculo que Escobar señala es la desconexión entre las políticas nacionales y las necesidades reales de los territorios. "En Colombia se desconoce la descentralización", afirma. Construir un colegio no es solo decisión del Gobierno nacional, sino una negociación con gobernaciones y municipios que conocen sus propias realidades. Y hay cambios que simplemente no se han tocado en años. Hace más de 15 años nadie revisa los estándares nacionales de competencias. La carrera docente no diferencia entre maestros y directivos docentes, aunque requieren habilidades completamente distintas.
Escobar reconoce que no hay excusas simples. Cuando le preguntaron por qué nadie se ha atrevido con reformas de esta magnitud, respondió que "a veces nos supera la idea política y no ponemos en el centro a los niños, a las niñas y a la institución". Las encuestas que realiza la fundación revelan una paradoja incómoda: para los colombianos la educación es importante, pero "no necesariamente les está entregando lo que quieren, que es garantizarles un mejor futuro, un mejor trabajo y mejores condiciones de vida". La educación se supone que es una llave hacia mejores oportunidades. Hoy, muchos no sienten que funcione así.
Fuente original: El Tiempo - Vida