Dormir bien es salud: qué hacer antes de acostarse para mejorar tu descanso nocturno

El 13 de marzo se conmemora el Día Mundial del Sueño, una fecha que busca sensibilizar sobre la importancia de descansar adecuadamente. Millones de personas sufren mala calidad de sueño por rutinas irregulares y hábitos inadecuados. Especialistas recomiendan establecer horarios fijos, evitar pantallas antes de dormir, mantener una habitación oscura y silenciosa, y consultar a profesionales si los problemas persisten.
Descansar bien no es un lujo sino una necesidad. El cuerpo aprovecha las horas de sueño para recuperarse físicamente, fortalecer el sistema inmunológico y procesar información mental. Sin embargo, especialistas advierten que millones de personas no logran un descanso adecuado debido a rutinas irregulares, estrés constante y hábitos poco saludables antes de acostarse. Por eso, cada 13 de marzo la World Sleep Society promueve el Día Mundial del Sueño, una jornada internacional dedicada a concienciar sobre las consecuencias que trae la falta de descanso en la salud.
Según investigaciones citadas por Harvard Health Publishing, un buen sueño no solo depende de las horas dormidas, sino también de la calidad del descanso, es decir, de qué tan rápido logras conciliar el sueño y mantenerte dormido durante la noche. Cuando este ciclo se altera de manera constante, pueden aparecer dificultades para concentrarse, cambios en el estado de ánimo y problemas de salud a largo plazo.
Los expertos en sueño coinciden en que es fundamental establecer horarios constantes para acostarse y despertarse, incluso los fines de semana. Esta regularidad refuerza el reloj biológico del cuerpo. Además, es importante prestar atención a lo que consumes antes de dormir: alimentos pesados, cafeína o alcohol en horas cercanas a la noche interfieren con el descanso. Una cena ligera y evitar las luces azules de las pantallas del celular ayuda a que tu organismo se prepare mejor para dormir.
La actividad física también juega un papel importante. El ejercicio regular favorece un sueño profundo, aunque es recomendable no hacer actividades intensas justo antes de acostarse. De igual forma, conviene resolver preocupaciones durante el día y evitar las siestas largas, que pueden desajustar tu ciclo de sueño.
El entorno donde duermes es igualmente decisivo. Una habitación silenciosa, oscura y ligeramente fresca favorece un descanso profundo. Cortinas que bloqueen la luz, reducción de ruidos externos y colchones en buen estado son detalles que mejoran considerablemente la calidad del sueño. Los especialistas llaman a esto "higiene del sueño": el conjunto de hábitos y prácticas que permiten dormir mejor y mantener un descanso suficiente. Harvard Health Publishing señala que "una buena noche de sueño revitaliza la mente y el cuerpo y permite rendir mejor al día siguiente".
Si las dificultades para dormir son frecuentes o comienzan a afectar tu vida diaria, lo más recomendable es consultar con un profesional de la salud para identificar las posibles causas y recibir orientación adecuada.
Fuente original: El Tiempo - Salud