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Dispositivo cerebral revolucionario devuelve la comunicación a pacientes con parálisis

Fuente: El Tiempo - Vida
Dispositivo cerebral revolucionario devuelve la comunicación a pacientes con parálisis
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Investigadores estadounidenses desarrollaron un implante cerebral que traduce los intentos de movimiento de los dedos en texto, permitiendo que pacientes con ELA y lesiones medulares escriban de forma rápida y precisa. El dispositivo, aún en fase de pruebas, alcanzó velocidades de 22 palabras por minuto con apenas 1,6% de errores. Los pacientes pueden usarlo desde casa, lo que abre posibilidades para tratamientos futuros en Colombia.

Para muchas personas con parálisis causada por la esclerosis lateral amiotrófica (ELA) o lesiones graves de médula espinal, perder la capacidad de comunicarse se convierte en uno de los desafíos más devastadores. Actualmente, la mayoría depende de tecnologías como el seguimiento ocular, donde deletrean palabras letra por letra mirando una pantalla, un proceso lento y agotador. Ahora, un equipo científico estadounidense presenta una alternativa que podría cambiar la vida de estos pacientes.

Un dispositivo implantable con interfaz cerebro-computadora, desarrollado por investigadores del Instituto de Neurociencia del Mass General Brigham en Boston y la Universidad de Brown, ha logrado restaurar la comunicación de forma ágil y confiable. El aparato funciona detectando los impulsos eléctricos del cerebro cuando el paciente intenta mover sus dedos, aunque su cuerpo esté completamente paralizado. Estos impulsos se traducen automáticamente en letras en una pantalla, usando un teclado Qwerty estándar. "A menudo, las personas con discapacidades motoras y del habla graves terminan dependiendo de tecnologías como el seguimiento ocular: deletrear palabras letra por letra mediante un sistema de seguimiento del movimiento de los ojos. Esos sistemas tardan demasiado para muchos usuarios", explica Daniel Rubin, autor principal del estudio publicado en la revista Nature Neuroscience.

El dispositivo se implanta directamente en la corteza motora del cerebro, la región que normalmente controlaría nuestros movimientos. Sensores microscópicos registran la actividad eléctrica cuando el paciente intenta realizar movimientos de dedos, incluso sin poder hacerlo realmente. Un sistema computacional con inteligencia artificial descodifica esta actividad cerebral y la convierte en letras, con un modelo de lenguaje predictivo que garantiza mayor precisión.

Los resultados en los primeros pacientes son prometedores. Un participante con ELA avanzada y otro con lesión cervical de médula alcanzaron velocidades de escritura de 22 palabras por minuto con apenas 1,6% de errores, similar a la precisión de una persona sin discapacidad. Lo más importante: ambos calibraron sus dispositivos con solo 30 frases de entrenamiento y pudieron usarlos desde sus hogares, demostrando su potencial para el uso cotidiano fuera de laboratorios.

Leigh Hochberg, líder del ensayo clínico, señala que desde 2004 el consorcio BrainGate ha estado desarrollando estas interfaces para restaurar la comunicación e independencia de personas con parálisis. Los investigadores reconocen que aún hay mejoras por implementar, como sistemas de escritura más rápida mediante estenografía o teclados personalizados. Justin Jude, primer autor del estudio, agrega que "decodificar estos movimientos de los dedos también es un gran paso hacia la posibilidad de restaurar movimientos complejos de alcance y agarre para personas con parálisis de las extremidades superiores".

Aunque el dispositivo se encuentra en fase de investigación en Estados Unidos, su desarrollo representa un hito en la neurociencia moderna. En Colombia, donde miles de personas viven con ELA y lesiones medulares frecuentes por accidentes de tráfico, estos avances abren esperanzas para futuros tratamientos. Los pacientes que actualmente dependen de tecnologías lentas podrían beneficiarse de alternativas más rápidas y cómodas en los próximos años, cuando la tecnología se perfeccione y sea accesible a través del sistema de salud.

Fuente original: El Tiempo - Vida

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