Descubren dos proteínas en sangre que detectan tumores cerebrales con precisión

Científicos de la Universidad de Manchester identificaron dos proteínas en la sangre que permiten detectar el glioblastoma, el tumor cerebral más agresivo en adultos, sin necesidad de procedimientos invasivos. El hallazgo, publicado en Neuro-Oncology Advances, abre la puerta a pruebas de sangre simples para diagnosticar y monitorear esta enfermedad. Las proteínas además podrían mostrar cómo responde el cuerpo al tratamiento, complementando las técnicas de imagen actuales.
El glioblastoma representa el tumor cerebral más frecuente y agresivo en adultos, caracterizado por su rápida progresión y una complejidad molecular que complica tanto su detección como su seguimiento. Actualmente, los médicos dependen principalmente de imágenes cerebrales y muestras de tejido para evaluarlo, métodos que tienen limitaciones para captar cómo el tumor evoluciona en el tiempo.
Un equipo de investigadores de la Universidad de Manchester, en colaboración con colegas de Dinamarca, acaba de presentar una alternativa más simple y menos invasiva. Los científicos analizaron proteínas en muestras de sangre de pacientes con glioblastoma comparándolas con personas sanas, utilizando espectrometría de masas (una técnica que identifica moléculas por su peso) junto con aprendizaje automático. El objetivo era determinar si estas proteínas podían reflejar tanto las características del tumor como la respuesta del organismo.
El descubrimiento más relevante fue la identificación de dos proteínas específicas: el factor de coagulación IX (F9) y la proteína COMP. Estas dos proteínas en sangre permiten distinguir entre personas con glioblastoma y personas sanas con alta precisión, incluso cuando la enfermedad reaparece. Lo particularmente útil es que estas proteínas cambian de forma opuesta durante el tratamiento: los niveles de F9 disminuyen mientras que los de COMP aumentan, lo que sugiere que podrían usarse para monitorear cómo responde el paciente al tratamiento.
Un aspecto interesante del hallazgo es que estas proteínas en sangre muestran patrones más estables comparadas con las características variables del tejido tumoral entre diferentes pacientes. Esta estabilidad podría facilitar el desarrollo de pruebas más confiables y reproducibles para detectar la enfermedad en futuras aplicaciones clínicas.
Los investigadores advierten que aunque estos resultados son prometedores, la estabilidad de estas proteínas en sangre podría también limitar la detección temprana de recaídas, lo que representa un desafío importante para su uso práctico en hospitales y clínicas. El equipo enfatiza que estos hallazgos respaldan el desarrollo de análisis de sangre para diagnosticar y monitorear el glioblastoma, pruebas que podrían complementar las técnicas de imagen actual y ayudar a los médicos a tomar mejores decisiones sobre el tratamiento de cada paciente.
Los autores indican que próximos estudios deberán confirmar estos resultados y explorar la combinación de estas proteínas con otras herramientas diagnósticas para mejorar la precisión en diferentes tipos de tumores cerebrales.
Fuente original: El Tiempo - Salud