Crisis humanitaria en la Sierra Nevada: indígenas atrapados entre disparos y sin atención médica

Enfrentamientos entre grupos armados en Aracataca han dejado heridos, destruido viviendas y desplazado familias indígenas. Las comunidades de Serankwa y Duanawimaku están atrapadas sin protección. Los afectados están en un refugio improvisado que carece de medicinas, camas, agua potable y recursos básicos. Líderes indígenas piden ayuda urgente a organizaciones humanitarias y al gobierno.
En lo alto de la Sierra Nevada de Santa Marta, en el municipio de Aracataca, comunidades indígenas viven una emergencia humanitaria sin precedentes. Los enfrentamientos entre grupos armados ilegales que luchan por controlar ese territorio han convertido a poblaciones como Serankwa y Duanawimaku en campos de batalla donde civiles resultan atrapados en el fuego cruzado.
Los impactos son crudos y visibles: personas heridas por armas de fuego, casas incendiadas, familias que pierden todo en cuestión de horas. Los líderes comunitarios reportan que "las comunidades han quedado en medio del conflicto, sin posibilidad de resguardarse y con graves consecuencias para su integridad". La violencia no solo causa bajas inmediatas, sino que desplaza a la gente de sus propios territorios, obligándola a huir dentro de la región.
Los heridos han sido evacuados a un espacio improvisado que funciona como refugio temporal. Sin embargo, la palabra "casa de paso" suena mejor de lo que en realidad es. Allí faltan elementos elementales: no hay camas suficientes, ni botiquín de primeros auxilios decente, ni agua potable en cantidad. Voluntarios y miembros de la comunidad hacen lo posible, pero están luchando contra la realidad: sin infraestructura, sin medicinas, sin lo básico para que una persona herida se recupere adecuadamente.
Las necesidades son concretas y urgentes. El refugio requiere camillas, colchonetas, camarotes y hamacas para que los pacientes tengan donde estar. Necesitan tanques de agua y bombas para almacenar y distribuir el recurso vital. Una estufa y una nevera son indispensables para alimentar a los heridos y sus familias. Incluso una lavadora manual haría diferencia en condiciones de higiene que resultan críticas cuando la salud de la gente está comprometida.
Los líderes indígenas han lanzado un llamado urgente a entidades gubernamentales, organizaciones humanitarias y ciudadanos para convertir este refugio en un espacio digno. Mientras los enfrentamientos continúan en la Sierra Nevada, la emergencia crece. Lo que está en juego no es apenas estadística: es la vida y la dignidad de poblaciones que ya estaban en condiciones vulnerables, ahora bajo el fuego cruzado de un conflicto que no generaron.
Quienes deseen contribuir pueden enviar ayudas al barrio Los Fundadores en Santa Marta, calle 9 F 2 # 59 C 08, o hacer transferencias a la cuenta de ahorros Bancolombia número 51690424961 a nombre de Rubiela Guevara Malo. También se reciben donaciones económicas a través de la llave 3177498735.
Fuente original: Portafolio - Economía