ÚltimasNoticias Colombia

Salud y Bienestar

Cinco países controlan más de la mitad de los bosques del mundo, pero la deforestación los devora aceleradamente

Fuente: El Tiempo - Vida
Cinco países controlan más de la mitad de los bosques del mundo, pero la deforestación los devora aceleradamente
Imagen: El Tiempo - Vida Ver articulo original

Rusia, Brasil, Canadá, Estados Unidos y China concentran el 54% de los bosques planetarios, pero enfrentan una amenaza creciente de deforestación. Los expertos advierten que el sistema agroalimentario global es el principal responsable de la pérdida de árboles, con cultivos como soja, aceite de palma y pastos para ganadería reemplazando ecosistemas nativos. Sin cambios profundos en la producción y el consumo, la estabilidad climática del planeta corre riesgo.

La riqueza forestal del planeta está concentrada en muy pocas manos. Un análisis reciente muestra que apenas cinco naciones albergan el 54% de la masa boscosa mundial, una cifra que expone la desigualdad geográfica en la distribución de este recurso vital. Pero tener la mayoría de los bosques no es una bendición sin consecuencias: es también una responsabilidad que estos países no están logrando cumplir mientras la presión sobre sus territorios aumenta sin control.

Los números son alarmantes. Según datos de la FAO, el planeta ha perdido un promedio de 10,9 millones de hectáreas de bosque cada año durante la última década. La tendencia de conservación es preocupante, advirtieron expertos en el marco del Día Internacional de los Bosques. Diana Colomina, responsable del programa de bosques de WWF, señaló que estos ecosistemas, que cubren cerca de 4.000 millones de hectáreas, están "todos, amenazados por la deforestación" debido a la imposición de nuevos usos del suelo.

Lo más preocupante es que la deforestación no responde a un crecimiento descontrolado de ciudades, sino a algo que llega directamente a nuestras mesas. El sistema agroalimentario es el principal culpable. Pastos para criar ganado, plantaciones masivas de aceite de palma, cultivos de soja, café y cacao están sustituyendo selvas y bosques en Asia, África y América. Cada producto que consumimos en exceso tiene un costo forestal que no vemos en el supermercado.

Colomina fue clara sobre la solución: "Ya no basta con buscar protección para los bosques sino que se necesita una transformación en el sistema agroalimentario y de producción". Esto significa reducir la dependencia de la soja importada y moderar el consumo excesivo de carne en regiones donde el consumo per cápita es insostenible. No se trata solo de conservar áreas protegidas, sino de cambiar cómo producimos y comemos.

La Unión Europea intentó enfrentar este problema aprobando en 2023 el Reglamento sobre Productos Libres de Deforestación, que exige a las empresas demostrar que sus productos no provienen de tierras deforestadas después de 2020. Sin embargo, Miguel Ángel Soto de Greenpeace denunció presiones internacionales para frenar estas medidas. Explicó a la agencia EFE que existe "toda una presión y 'lobby' directo de intereses americanos que buscan echar para atrás esta ley".

Más allá de los árboles que desaparecen, los expertos alertan sobre algo igualmente peligroso: la degradación de los bosques que aún permanecen en pie. Este debilitamiento afecta la biodiversidad y la capacidad de los bosques para almacenar carbono, regular los suelos y purificar el aire. Los bosques no son solo decoración del planeta; son proveedores de energía mediante leña y biomasa, fuente de alimentos silvestres, madera para construcción y plantas medicinales. Cuando se pierden o debilitan, la humanidad entera sufre las consecuencias.

Fuente original: El Tiempo - Vida

Noticias relacionadas