Cancillería: no hay fallos contra el nuevo pasaporte, solo demandas en etapa inicial

La Cancillería aclaró que los reportes recientes han confundido la admisión de demandas judiciales con sentencias en contra del Gobierno. Asegura que dos procesos que enfrenta el Fondo Rotatorio están apenas comenzando y que la implementación del nuevo modelo de pasaportes continúa sin inconvenientes. La entidad dice que existe una intención de desinformar a la opinión pública sobre el estado real de estos litigios.
La Cancillería salió a aclarar un punto que ha generado confusión: los juicios que enfrenta sobre el nuevo modelo de pasaportes no son fallos en contra del Gobierno. Lo que existe son demandas que apenas están comenzando, una diferencia crucial que algunos reportes habrían mezclado en sus interpretaciones.
Según el ministerio, el Fondo Rotatorio (la entidad que produce los pasaportes) está demandado en dos casos. El primero lo promovió la Procuraduría General de la Nación y se tramita en el Tribunal Administrativo de Cundinamarca. El segundo es una acción popular presentada por el ciudadano Nicolás Dupont ante el mismo tribunal. Sin embargo, la Cancillería subraya que ambos procesos se encuentran en fases preliminares, donde apenas se discute si las demandas deben ser admitidas o no. Eso es muy diferente a una sentencia condenatoria.
En el primer caso, el Fondo Rotatorio presentó un recurso a comienzos de año, argumentando que la controversia debería resolverse en arbitramento internacional por una cláusula en el contrato original. También pidió que se realizara primero una conciliación entre entidades públicas, como exige una ley reciente. El magistrado José Élver Muñoz Barrera resolvió el 9 de marzo que no era necesaria esa conciliación previa y que el tema de la cláusula compromisoria se analizaría en etapas posteriores. Esto significa que el caso continúa su curso normal. El Fondo Rotatorio presentará en las próximas semanas su escrito de defensa.
En el segundo proceso, el Fondo Rotatorio mostró su desacuerdo con la admisión de la demanda, argumentando que no cumple los requisitos legales. Incluso presentó una acción de tutela ante el Consejo de Estado para proteger su derecho al debido proceso. La Cancillería insiste en que estos movimientos judiciales son normales y no significan que el nuevo pasaporte esté en riesgo.
El ministerio enfatizó que la implementación del nuevo modelo continúa sin problemas y que el abastecimiento de estos documentos para los ciudadanos está garantizado. También cuestionó la forma en que algunos medios han presentado la información, diciendo que equiparar autos admisorios (que es solo el primer paso de un juicio) con sentencias definitivas "constituye intenciones de generar pánico ante la opinión pública". Para la Cancillería, este nuevo pasaporte busca fortalecer la seguridad de datos del Estado y alinearse con estándares internacionales, algo que supuestamente estaría siendo entorpecido por la desinformación.
Fuente original: Portafolio - Economía