Bicarbonato y vinagre no limpian la lavadora: por qué falla este remedio casero popular

Un ingeniero químico explica que la combinación de bicarbonato y vinagre es ineficaz porque estos productos se neutralizan entre sí al mezclarse. El bicarbonato solo no tiene poder para eliminar cal ni residuos, mientras que el vinagre requeriría litros de producto para funcionar. La alternativa más eficiente es usar ácido cítrico cada 3 o 4 meses, complementado con hábitos básicos como mantener la puerta abierta y controlar la dosificación de detergente.
El remedio casero de limpiar la lavadora con bicarbonato de sodio y vinagre es uno de esos consejos que circulan constantemente en redes sociales y grupos de vecinos. Pero según Diego Fernández, ingeniero químico especialista en mantenimiento doméstico, esta combinación no funciona en realidad. La razón es simple: "El bicarbonato y el vinagre se neutralizan el uno con el otro", afirmó Fernández, según reportó El Confidencial. Como uno es una base y el otro un ácido, cuando se mezclan, estos dos componentes anulan su capacidad limpiadora.
El problema va más allá de la reacción química. Fernández explica que el bicarbonato de sodio por sí solo carece de la fuerza necesaria para enfrentar los verdaderos enemigos de una lavadora: la acumulación de cal y los residuos de detergente. El vinagre, aunque sí tiene propiedades de limpieza, resulta poco práctico porque se necesitarían al menos 4 litros de vinagre de cocina corriente para notar algún efecto, o 2 litros si se usa la versión industrial. Cantidades que la mayoría de personas no usa en sus casas.
La alternativa que propone el ingeniero es el ácido cítrico, un componente que ofrece mayor acidez que el vinagre y, contrario a lo que podría pensarse, es menos corrosivo con las piezas internas de la máquina. Para aplicarlo correctamente, Fernández sugiere programar un ciclo largo de lavado o usar la función de limpieza de tambor con agua caliente, añadiendo exactamente 4 cucharadas de ácido cítrico directamente en el tambor. Este procedimiento debe hacerse cada 3 o 4 meses para mantener la lavadora en buen estado.
Más allá de los productos químicos, el mantenimiento diario es igual de importante. Mantener la puerta del tambor abierta después de cada uso permite que la humedad se evapore y evita la proliferación de moho y malos olores. Asimismo, es recomendable retirar periódicamente el cajón del detergente para limpiar los residuos acumulados y prestar atención a las juntas de goma, donde suele estancarse el agua.
Un aspecto que muchos colombianos descuidan es la dosificación correcta del detergente y el suavizante. El exceso de estos productos es la principal causa de sedimentos pegajosos que dañan el sistema interno y afectan la calidad del lavado. La cantidad justa depende del peso de la ropa, la dureza del agua de tu zona y el tipo de lavadora que tengas. Usar más no garantiza ropa más limpia, sino problemas a largo plazo.
Fuente original: El Tiempo - Vida