Banco Popular pasó de pérdidas a ganancias: creció más que toda la banca en 2025

El Banco Popular logró un giro espectacular en sus finanzas durante 2025, saltando de pérdidas de 200 mil millones a ganancias de 15 mil millones de pesos. La entidad fue la que más creció en depósitos entre todos los bancos del país con un aumento del 28%. Su presidenta atribuyó el cambio a una transformación interna y al enfoque en productos para personas mayores de 50 años.
Después de un 2024 difícil, el Banco Popular cerró 2025 como uno de los grandes ganadores del sistema financiero colombiano. Según su presidenta María Fernanda Suárez Londoño, la entidad pasó de tener pérdidas por 200 mil millones de pesos el año anterior a registrar ganancias por más de 15 mil millones. No es un cambio menor: representa la diferencia entre una institución en crisis y una que logró estabilizarse.
El secreto estuvo en una apuesta clara: transformar internamente la operación del banco mientras lo volcaba hacia un mercado que había sido descuidado: las personas mayores de 50 años. Esta estrategia, denominada "economía plateada", buscaba crear productos y servicios pensados en la nueva realidad de longevidad. El resultado fue contundente. Suárez explicó que "más de 3.000 empleados se echaron la transformación del banco al hombro" y que esto se tradujo en números concretos. El Banco Popular fue el que más creció en depósitos de personas naturales en todo el sistema: un aumento del 28 por ciento. Cuando la gente confía dinero en un banco, ese banco tiene munición para prestar.
En cuanto a los préstamos, el Popular también mostró músculo. Creció casi el doble de lo que creció el mercado en créditos para empresas y gobierno. Su cartera está diversificada: 70 por ciento va a personas (donde son especialistas en créditos de libranza), 15 por ciento a entidades públicas y territoriales, y el resto a empresas. Pero lo más importante es que lograron mejorar la salud de esa cartera. El índice de créditos vencidos, es decir, los que la gente no está pagando, bajó a 2,5 por ciento, lo que está por debajo del promedio del sistema.
Sin embargo, el panorama para 2026 se ve diferente. Las expectativas sobre la inflación se endurecieron después del aumento del salario mínimo. Mientras en diciembre esperaban que el Banco de la República mantuviera su tasa de interés en 9,25 por ciento, ahora proyectan que cierre el año en 11,75 por ciento. Esto significa que los créditos van a ser más caros. "Desafortunadamente el costo de endeudarse en Colombia hoy es más alto y probablemente en la medida en que el año avance esas tasas tienden a subir", reconoció Suárez.
El aumento del endeudamiento público también presiona. El gobierno está pidiendo dinero a tasas de 13 y 14 por ciento, lo que fija un piso para toda la economía. Si el Estado se endeuda a esa tasa, las empresas y las personas terminarán pagando aún más caro. Para prepararse, el Banco Popular apunta a ofrecer productos de ahorro con incentivos de largo plazo, como un CDT a tres años con rendimiento del 11,5 por ciento anual que paga intereses mensuales. Es la estrategia para que mientras los créditos se encarecen, al menos los ahorros rindan algo.
Fuente original: Portafolio - Economía