Banco de Alimentos de Bogotá distribuyó 22.000 toneladas en 2025 y se propone llegar a 25.000 este año

El Banco de Alimentos de Bogotá cerró 2025 con un incremento del 11,6 por ciento en su distribución, alcanzando 22.000 toneladas de productos que beneficiaron a más de 600.000 personas en la capital y sus alrededores. La organización también rescató 4.300 toneladas de excedentes de cosecha directamente de campesinos. Para 2026, la entidad se propone la ambiciosa meta de entregar 25.000 toneladas y expandir su cobertura en zonas rurales donde el desperdicio de alimentos es mayor.
El Banco de Alimentos de Bogotá presentó su balance anual destacando cifras que reflejan su compromiso contra el hambre y el desperdicio alimentario. Durante 2025, la organización de la Arquidiósesis de Bogotá logró distribuir 22.711 toneladas de productos alimenticios entre los más necesitados, lo que representa un crecimiento de casi 12 por ciento respecto al año anterior. Esta cifra incluye frutas, verduras, alimentos frescos, granos y enlatados que llegaron a más de 600.000 personas en Bogotá y municipios de alrededores.
El padre Daniel Saldarriaga, director de la iniciativa, explicó cómo funciona hoy el banco. La organización trabaja con 72 universidades que vincularon a 2.700 estudiantes y cerca de 900 docentes para fortalecer el trabajo con 1.335 organizaciones sociales que reciben ayuda. También cuenta con alianzas en la Corporación de Abastos de Bogotá, donde más de 1.600 comerciantes donan productos que de otra manera terminarían en la basura. Además, empresas privadas colaboran no solo con dinero sino con voluntarios: el año pasado sumaron más de 13.000 voluntarios que aportaron cerca de 134.000 horas de trabajo.
Una cifra destacable es la de alimentos rescatados directamente de campesinos. El Banco de Alimentos logró salvaguardar 4.300 toneladas de excedentes de cosecha provenientes de 32 municipios y 116 veredas. Saldarriaga señaló que al apoyar económicamente a estos productores, el banco "hace un puente entre la abundancia y la carencia", ayudando al campesino que tiene cosechas que no puede vender y conectándolo con quien necesita esos alimentos.
Un aspecto interesante en la estrategia de captación de donaciones son los incentivos tributarios. Según el director, las empresas que donan productos obtienen beneficios tributarios superiores a los que obtendrían destruyéndolos. Esto incentiva que alimentos en buen estado que tienen baja rotación o están cerca del vencimiento lleguen a manos de quienes los necesitan en lugar de terminar en rellenos sanitarios.
Saldarriaga aprovechó para reflexionar sobre la paradoja colombiana: "Seamos un país capaz de producir tantos alimentos como para ser una de las cinco naciones que pueden abastecer al mundo y, al mismo tiempo, ocupar uno de los cinco lugares entre los países donde hay más hambre y pobreza". Mencionó que Colombia cuenta con 26 bancos de alimentos, parte de una red global de más de 1.500 organizaciones similares.
Para 2026, la organización se propone llegar a 25.000 toneladas distribuidas. Saldarriaga enfatizó la necesidad de seguir expandiendo hacia zonas rurales donde organismos internacionales reportan que más del 40 por ciento de los productos sembrados y cosechados se pierden. Invitó a la sociedad a sumarse al esfuerzo a través de su sitio web www.bancodealimentos.org.co, destacando que "la comida que se bota se le roba a la mesa de los pobres", una frase que atribuyó al papa Francisco.
Fuente original: El Tiempo - Vida