Alzheimer en gente joven: expertos piden acabar el estigma y diagnosticar a tiempo

Las asociaciones de Alzheimer advierten que cada vez hay más casos en personas jóvenes y que el diagnóstico precoz no debe limitar la vida laboral ni social de los pacientes. El principal problema es que el 90 por ciento de los casos se detecta cuando la enfermedad ya está avanzada. Los especialistas insisten en que eliminar la estigmatización es clave para que las personas se animen a buscar ayuda médica temprano.
El Alzheimer está cambiando su perfil. Ya no afecta solo a adultos mayores. Según alertan las organizaciones que trabajan con pacientes y familias, cada vez hay más diagnósticos en personas más jóvenes, lo que hace aún más urgente romper con los prejuicios que rodean esta enfermedad.
Durante un evento en el Parlamento de Cantabria, el director ejecutivo de la Confederación Española de Alzheimer, Jesús Rodrigo, fue claro en su mensaje: "Recibir un diagnóstico de Alzheimer no implica una pérdida inmediata de las capacidades de la persona". Rodrigo defendió que quienes son diagnosticados en fases iniciales deben seguir participando plenamente en la sociedad, tanto en el trabajo como en su vida familiar y social.
El problema actual es alarmante. Alrededor del 90 por ciento de los casos se detecta cuando la enfermedad ya está avanzada, mientras que apenas el 10 por ciento corresponde a diagnósticos tempranos. Esto significa que la mayoría de las personas pierden meses o años valiosos en los que podrían haber recibido tratamiento y haberse preparado mejor para el futuro.
Una parte importante del estigma viene del propio entorno familiar. Muchas personas rechazan los primeros síntomas, lo que retrasa la consulta médica y el acceso a tratamientos. El presidente de la Asociación de Familiares de Enfermos de Alzheimer de Cantabria, Luis Saiz, destacó que esta dificultad para aceptar la enfermedad es uno de los principales obstáculos para un diagnóstico temprano.
Los especialistas recuerdan que el Alzheimer puede comenzar a desarrollarse entre 10 y 20 años antes de que aparezcan los primeros síntomas visibles. Por eso piden ampliar el acceso a pruebas de sangre capaces de detectar biomarcadores (indicadores biológicos de la enfermedad) mucho antes de que los síntomas sean evidentes.
El objetivo es claro: diagnosticar a tiempo para que los pacientes puedan seguir trabajando, disfrutando de su familia y participando en la sociedad mientras conservan su autonomía. Eso solo será posible si la sociedad deja de ver el Alzheimer como una sentencia de aislamiento y rechazo.
Fuente original: El Tiempo - Salud