Alertan por riesgo de "Súper Niño" histórico: océano Pacífico se calienta más rápido de lo esperado

La NOAA advierte que El Niño evolucionará con mayor rapidez de la prevista en el Pacífico tropical. Existe una probabilidad de dos tercios de que alcance intensidad fuerte o muy fuerte hacia finales de 2026 e inicios de 2027. El fenómeno podría traer sequías, olas de calor, lluvias extremas e inundaciones en distintas regiones del mundo, además de contribuir a que 2026 o 2027 sean los años más cálidos registrados.
El Pacífico tropical está en alerta. El fenómeno climático de El Niño está ganando fuerza más rápido de lo que los expertos habían pronosticado hace pocas semanas. Según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), existe una probabilidad cercana a dos tercios de que El Niño alcance una intensidad fuerte o muy fuerte hacia el otoño e invierno del hemisferio norte. El cambio en los pronósticos es significativo: hace poco aún predominaban condiciones neutrales en el Pacífico, sin señales claras del fenómeno.
La razón detrás de este acelerado desarrollo está bajo el agua. Los especialistas han detectado una extensa reserva de agua cálida acumulada bajo la superficie del Pacífico ecuatorial central y oriental. Con el paso de las semanas, esa masa de agua emergería hacia la superficie y reforzaría el desarrollo del fenómeno. Actualmente, la temperatura superficial del mar en la región monitoreada ya se encuentra apenas por debajo del umbral necesario para declarar oficialmente el inicio de El Niño, y los expertos prevén que ese límite se supera durante el próximo mes.
Las probabilidades de un evento extremadamente fuerte también aumentaron considerablemente. Hace un mes la posibilidad era de una en cuatro, pero ahora las estimaciones más recientes la sitúan en aproximadamente una en tres. Algunos modelos climáticos incluso sugieren que este episodio podría convertirse en uno de los más intensos registrados. El último "Súper El Niño" ocurrió entre 2015 y 2016 y figura entre los eventos más poderosos desde que comenzaron los registros modernos en 1950.
A escala global, los impactos serían variados según la región. El fenómeno provoca sequías, olas de calor, lluvias extremas e inundaciones en distintas partes del mundo. En el Atlántico tropical y el Caribe, eventos fuertes de El Niño reducen la actividad de huracanes, mientras que el Pacífico central y oriental registra temporadas ciclónicas más activas. Durante el invierno boreal, el sur de Estados Unidos generalmente experimenta condiciones más húmedas y frescas, mientras que el norte del país, Canadá y Alaska registran temperaturas más cálidas de lo normal. En otras regiones, el fenómeno puede reducir las lluvias monzónicas en India y el sudeste asiático, aumentar el riesgo de sequía en el Caribe y afectar el sur de África con condiciones más secas.
Hay también una preocupación adicional: la NOAA advirtió que El Niño podría contribuir a que 2026 o 2027 se conviertan en los años más cálidos jamás registrados a nivel mundial. El calentamiento provocado por este fenómeno se suma al aumento de temperaturas asociado al cambio climático causado por la actividad humana, amplificando así el impacto en el clima global.
Fuente original: El Tiempo - Vida