Abdomen inflamado en perros: un síntoma que podría indicar una enfermedad mortal

Los veterinarios alertan sobre la dilatación-vólvulo gástrico (GDV), una emergencia que afecta principalmente a perros de razas grandes. Esta enfermedad, donde el estómago se llena de gas y gira sobre sí mismo, puede ser mortal en el 20 a 45 por ciento de los casos. Los dueños deben estar atentos a síntomas como abdomen hinchado, inquietud e intentos fallidos de vomitar, y acudir inmediatamente al veterinario.
Los dueños de perros deben aprender a identificar ciertos cambios en el comportamiento de sus mascotas que podrían indicar problemas graves de salud. Los veterinarios hacen un llamado especial sobre una enfermedad que, aunque muchos desconocen, puede ser potencialmente mortal: la dilatación-vólvulo gástrico, conocida popularmente como torsión gástrica.
Esta afección ocurre cuando el estómago del perro se llena de gas, alimento o líquido y luego gira sobre sí mismo. Esa torsión puede bloquear la circulación sanguínea del órgano, provocando un deterioro rápido que convierte la situación en una emergencia veterinaria. Según estudios realizados por el veterinario Lawrence Glickman de la Universidad de Purdue con 1.914 perros, la tasa de mortalidad puede alcanzar el 28,6 por ciento, incluso cuando los animales reciben atención veterinaria. El Manual Veterinario MSD reporta que la mortalidad asociada a esta enfermedad puede situarse entre el 20 y el 45 por ciento, dependiendo de la rapidez con la que se atienda al animal.
El riesgo de desarrollar esta enfermedad es mayor en perros de razas grandes o con tórax profundo, como gran daneses, pastores alemanes o labradores. Sin embargo, cualquier perro puede sufrirla. Entre los factores que aumentan el riesgo están comer grandes cantidades de alimento en poco tiempo, ingerir comida muy rápido, hacer ejercicio intenso después de comer o consumir abundante agua inmediatamente después de la comida. La edad avanzada y el estrés también incrementan las probabilidades. Glickman señaló en un video que "en muchos casos, lo que más observo es que se trata de perros a los que les dan demasiada comida".
Los síntomas que deben generar alarma son el abdomen inflamado, la inquietud excesiva e intentos de vomitar sin lograrlo. Cualquiera de estos signos requiere atención veterinaria inmediata. En esta enfermedad, cada minuto cuenta: actuar rápidamente puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte del animal.
Para reducir el riesgo, los veterinarios recomiendan dividir la comida diaria del perro en varias porciones pequeñas, evitar que coma demasiado rápido y no permitir ejercicio intenso antes o después de alimentarlo. Si sospecha que su mascota presenta síntomas, no dude en dirigirse de inmediato a un centro veterinario. No espere a ver si los síntomas mejoran por sí solos.
Fuente original: El Tiempo - Vida