A los 65 años, Van Damme prefiere yoga y pesas ligeras sobre el entrenamiento de fuerza extrema

Jean-Claude Van Damme ha transformado su rutina de ejercicio enfocándose en flexibilidad, movimientos controlados y cardio moderado en lugar de levantamiento de pesas pesadas. Tras décadas haciendo cine de acción, el actor belga ahora busca preservar la salud funcional del cuerpo y evitar lesiones. Su estrategia incluye yoga, ejercicios isométricos que practica desde hace más de 25 años, y entrenamientos con cargas ligeras que prioricen la técnica correcta sobre la cantidad de peso.
A los 65 años, Jean-Claude Van Damme sigue sorprendiendo por su estado físico, pero su forma de entrenar es radicalmente diferente a la que lo hizo famoso durante los años ochenta y noventa. El legendario actor belga, conocido por sus acrobacias espectaculares en películas como Bloodsport y Kickboxer, ha dejado atrás las rutinas intensas y exigentes que demandaba el cine de acción de esa época. En su lugar, apostó por una filosofía centrada en mantener un cuerpo funcional y saludable a largo plazo.
El cambio de enfoque fue resultado de una reflexión sobre cómo envejecer de forma inteligente. Durante sus años de gloria en Hollywood, el entrenamiento estaba diseñado para desarrollar fuerza bruta, velocidad y potencia. Sin embargo, Van Damme entendió que mantener ese mismo ritmo agresivo podía lesionar su cuerpo irremediablemente. Ahora su prioridad es preservar la funcionalidad en zonas sensibles como la espalda y las piernas, evitando un desgaste excesivo en las articulaciones.
La flexibilidad se convirtió en el eje central de su rutina actual. Según lo que ha explicado públicamente, "cuando entrenas y te haces mayor, es bueno mantener la flexibilidad; eso es lo más importante". Esta capacidad no solo se traduce en movimientos espectaculares sino en funciones cotidianas: mantener el equilibrio, moverse con soltura y realizar tareas básicas sin dificultad. Por eso, los ejercicios isométricos y el yoga que practica hace más de 25 años siguen siendo fundamentales en su día a día.
Las pesas no desaparecieron de su entrenamiento, pero se volvieron mucho más ligeras y controladas. Van Damme comienza frecuentemente con pesos de apenas un kilo, concentrándose en ejecutar cada movimiento con técnica impecable. El objetivo es trabajar con repeticiones controladas hasta llegar al fallo muscular, sin someter las articulaciones a un estrés innecesario. En cada sesión se enfoca en dos grupos musculares, alternando días de entrenamiento con períodos de descanso.
El cardio también forma parte importante de su rutina: lo realiza entre dos y tres veces por semana en bicicleta estática. Pero para Van Damme, estos momentos tienen una dimensión casi meditativa. Mientras ejercita su corazón, busca concentrarse en la respiración, en el ritmo del cuerpo y en las sensaciones físicas, desconectando la mente de distracciones externas.
Lo interesante de su enfoque es que refleja una tendencia creciente en el mundo del fitness: entrenar para vivir más y mejor, no solo para rendir en el corto plazo. Después de más de cuatro décadas en Hollywood, el actor demuestra que la consistencia, la técnica correcta, la respiración consciente y las cargas moderadas son suficientes para mantener un cuerpo activo y en forma. Es una lección que va más allá de las celebridades: a medida que se envejece, el cuerpo necesita un trato diferente, más inteligente.
Fuente original: El Tiempo - Salud