Una técnica revolucionaria permite usar un solo corazón donado para salvar a dos niños

Investigadores de la Universidad de Duke presentaron un procedimiento que reutiliza válvulas sanas de órganos donados para tratar enfermedades del corazón en menores. La técnica ya se está aplicando en clínica y podría multiplicar el número de válvulas disponibles para trasplante. Esto es especialmente importante porque permite que las válvulas crezcan con el paciente, evitando múltiples cirugías a lo largo de su vida.
Una innovación en el campo de los trasplantes cardíacos está cambiando las opciones de tratamiento para niños con graves problemas en las válvulas del corazón. Investigadores de la Universidad de Duke presentaron recientemente una técnica de trasplante parcial que aprovecha partes de órganos donados que normalmente no podrían usarse en un trasplante completo.
El procedimiento fue expuesto por el cirujano pediátrico Joseph Turek durante la 46.ª Reunión Anual de la Sociedad Internacional de Trasplante de Corazón y Pulmón celebrada en Toronto entre el 22 y el 25 de abril. Según explicó, "Ya están aquí los trasplantes parciales de corazón. Esto es real, reproducible y está cambiando lo que podemos ofrecer a los pacientes". La idea es reemplazar únicamente las válvulas dañadas utilizando partes sanas de corazones que no pueden implantarse de forma completa, maximizando así el aprovechamiento de los órganos disponibles.
El impacto de esta técnica es especialmente importante cuando se considera que más de 330.000 niños en el mundo necesitan tratamiento anual por defectos congénitos en las válvulas cardíacas. Hasta ahora, cuando se utilizaban prótesis artificiales, los menores requerían múltiples cirugías a lo largo de su vida porque estas válvulas no crecen con el paciente. En cambio, las válvulas trasplantadas de un donante tienen la capacidad de desarrollarse junto con el niño.
Lo revolucionario es lo que Turek describe como un "efecto dominó": un solo corazón donado puede beneficiar a varios pacientes. En Estados Unidos se realizan alrededor de 5.000 trasplantes cardíacos al año, y según los cálculos del especialista, "Solo con esos corazones, teóricamente se podrían obtener dos válvulas cardíacas por paciente. Incluso teniendo en cuenta las válvulas que no se pueden utilizar, esto podría traducirse en miles de trasplantes de válvulas al año en Estados Unidos".
El equipo de investigación también trabaja en otras técnicas complementarias. Una de ellas es el cotrasplante de corazón y timo, que busca entrenar el sistema inmunitario del paciente para tolerar mejor el nuevo órgano. Turek señaló que "Estamos explorando activamente esta posibilidad, pero la promesa es que podríamos reducir la dosis necesaria de terapia inmunosupresora, o incluso eliminarla, y prolongar también la supervivencia de los injertos". Esto sería especialmente relevante para los pacientes, ya que los medicamentos inmunosupresores (que evitan que el cuerpo rechace el órgano) tienen efectos secundarios significativos.
Aunque algunas de estas innovaciones aún están en desarrollo, el trasplante parcial de corazón ya tiene aplicación clínica real. Turek concluyó que "el trasplante parcial de corazón ya es una realidad, y está llamado a beneficiar a muchos más pacientes que necesitan válvulas que a aquellos que necesitan un corazón completo". Para familias colombianas con hijos que requieren estos procedimientos, esto representa una esperanza de que en el futuro haya más opciones terapéuticas disponibles a través de las instituciones de salud del país.
Fuente original: El Tiempo - Salud