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Trump presiona a México para endurecer lucha antidroga, alejando a Sheinbaum de la política de "abrazos"

Fuente: BBC Mundo - Economía
Trump presiona a México para endurecer lucha antidroga, alejando a Sheinbaum de la política de "abrazos"
Imagen: BBC Mundo - Economía Ver artículo original

La presidenta mexicana Claudia Sheinbaum ha adoptado una estrategia más agresiva contra el narcotráfico en sus 17 meses de gobierno, marcando distancia del enfoque pacifista de López Obrador. Los analistas coinciden en que la presión del gobierno estadounidense, especialmente de Donald Trump, ha sido decisiva en este giro. Las acciones incluyen la muerte de "El Mencho", el desmantelamiento de narcolaboratorios y una cooperación bilateral que México define como "coordinación sin subordinación".

México está en medio de un cambio dramático en su lucha contra el crimen organizado. Lo que comenzó como una política de diálogo y atención a las causas profundas de la violencia bajo Andrés Manuel López Obrador, conocida popularmente como "abrazos, no balazos", se ha transformado en una estrategia de confrontación directa contra los carteles. Y detrás de este viraje está la presión constante del gobierno de Donald Trump.

La muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias "El Mencho", líder del Cartel Jalisco Nueva Generación, fue el evento más visible de este cambio. La presidenta Claudia Sheinbaum se apresura a subrayar que "todas las operaciones se realizan por las fuerzas federales mexicanas. No hay participación de las fuerzas de Estados Unidos. Lo que hay es mucho intercambio de información". Su secretario de Defensa, Ricardo Trevilla Trejo, insistió en que esto demostraba "la fortaleza del Estado mexicano". Pero los expertos ven otra realidad detrás de esta retórica de independencia.

Jon Benjamin, quien fue embajador británico en México hasta 2024, es directo en su análisis: "El presidente Trump ha designado a los carteles como organizaciones terroristas y México le ha entregado a decenas de narcotraficantes. El factor Trump es muy importante en lo que está ocurriendo". Los analistas mexicanos David Mora y David Saucedo describen esa presión como "decisiva". Lo que sucede es que Trump llegó a su segundo mandato identificando a México como la fuente de varios problemas estadounidenses: la inmigración irregular, el fentanilo que causa miles de muertes por sobredosis y el crimen organizado.

El cambio de estrategia comenzó a tomar forma incluso durante el gobierno anterior. Aunque López Obrador prometió no enfrentarse a los carteles, esa postura se quebró hacia la mitad de su mandato cuando Joe Biden presionó para aumentar decomisos y capturas de narcotraficantes de alto perfil. El "Culiacanazo" de 2019, cuando se capturó y después se liberó a Ovidio Guzmán hijo del "Chapo", fue un episodio sangriento que mostró las grietas en la estrategia de no confrontación.

Con Sheinbaum la intensidad ha aumentado. En su primer año de gobierno reportó un 32% de reducción en homicidios dolosos (el nivel más bajo en una década), la detención de más de 35 mil personas, el decomiso de casi 290 toneladas de droga incluyendo cuatro millones de pastillas de fentanilo, y el desmantelamiento de 1.597 narcolaboratorios. Omar García Harfuch, el nuevo secretario de Seguridad, ha sido clave en este giro. Cuando fue jefe de seguridad en Ciudad de México bajo Sheinbaum, logró reducir homicidios de forma notable, y ahora aplica esa estrategia a nivel nacional.

El analista Carlos Bravo Regidor lo explicita: "La presión que Trump ha ejercido sobre su administración ha sido una fuerza que ella ha aprovechado". Trump, desde el inicio de su mandato, declaró varios carteles mexicanos como "organizaciones terroristas extranjeras" y ante el Congreso clamó que México debe "hacer más". A esto Sheinbaum respondió con la Operación Frontera Norte, enviando 10 mil efectivos a la zona fronteriza. También ha permitido el traslado de casi 100 personas a Estados Unidos en lo que expertos cuestionan como procedimientos fuera del proceso normal de extradición.

La presidenta mexicana insiste en mantener lo que define como "coordinación sin subordinación" con Washington. Su gobierno subraya que comparte información e inteligencia, pero que México está a cargo de las operaciones en territorio mexicano. Sin embargo, el equilibrio es delicado. Mientras los resultados de seguridad mejoran en cifras, estos mismos éxitos operativos, como descabezar a líderes de carteles, pueden desencadenar olas de violencia que contradice el objetivo de pacificación. Para el ciudadano promedio mexicano lo que importa no son los decomisos de droga o las capturas internacionales, sino dejar de ver enfrentamientos en las calles de su ciudad.

Fuente original: BBC Mundo - Economía

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