Tecnología acelera trámites pensionales y abarata costos del sistema
Los fondos de pensiones colombianos están adoptando sistemas digitales modernos que permiten a los afiliados consultar su información desde el celular en tiempo real, sin necesidad de ir a oficinas. Esto reduce errores, agiliza procesos y baja los costos operativos del sistema. Sin embargo, expertos advierten que la brecha digital sigue siendo un reto: no todos los colombianos están familiarizados con estas herramientas, especialmente adultos mayores acostumbrados a la atención presencial.
En medio de los debates sobre la reforma pensional que atraviesa el país, hay una noticia más tranquilizadora: la tecnología está haciendo el sistema más ágil y económico. Según Henry Alonso Nomesque Silva, gerente comercial de Heinsohn para Latinoamérica, las nuevas arquitecturas digitales están simplificando un engranaje que históricamente ha sido lento y costoso.
La transformación es concreta. Cuando usted entra a su aplicación móvil y consulta cuánto ha acumulado en su fondo de pensiones, sin errores y con información al día, está viendo el resultado de esta modernización. "Al hacer los procesos más eficientes y con menos errores, también se reducen los tiempos de respuesta al usuario y, en consecuencia, los costos operativos del sistema", explicó Nomesque Silva. Eso significa que lo que antes requería ir a una oficina, perder tiempo en filas y papeleos ahora puede hacerlo desde cualquier lugar.
Los fondos de pensiones están migrando hacia lo que se conoce como autogestión: el afiliado resuelve casi todo por su cuenta a través de plataformas digitales, sin depender de empleados en ventanilla. Las administradoras incluso están ampliando esto a productos de ahorro voluntario. "Mirando hacia el futuro, realmente la transformación digital ya es una realidad. Hoy los afiliados pueden consultar su información desde dispositivos móviles, no solo en el régimen obligatorio, sino también en productos de ahorro voluntario", comentó Nomesque Silva.
Pero aquí viene lo delicado. Esta tecnología que funciona perfectamente para un joven conectado puede ser una barrera para una persona adulta mayor acostumbrada a hablar con una persona en una oficina. Nomesque Silva lo tiene claro: "No es lo mismo un joven que inicia su vida laboral, familiarizado con lo digital, que una persona que ha estado acostumbrada a la atención presencial. Por eso, la digitalización también requiere un proceso de educación y segmentación, entendiendo las necesidades y capacidades de cada grupo". Esto implica que las administradoras no pueden abandonar la atención tradicional de la noche a la mañana.
Además, todo depende de que haya internet confiable en el país. Colombia ha mejorado en cobertura, pero aún hay zonas donde la conectividad es débil o inexistente. Sin resolver eso, la digitalización quedaría siendo un lujo para citadinos, no una verdadera solución nacional.
Fuente original: La República - Finanzas