Transportistas alertan sobre nuevo paro arrocero y exigen que Gobierno abra diálogos

Colfecar advierte que un posible paro arrocero programado para el 2 de marzo generaría disrupciones en las carreteras colombianas. El gremio de transportistas recuerda que en 2025 hubo dos paros similares que dejaron 186 bloqueos en vías estratégicas, afectando comercio y abastecimiento. Pide tanto al Gobierno como a los convocantes activar mesas de negociación antes de que se repita el caos.
La Federación Colombiana de Transportadores de Carga por Carretera entró en alerta. Colfecar manifestó su inquietud ante informaciones sobre un nuevo paro del sector arrocero que estaría programado para el 2 de marzo próximo, y lanzó un llamado directo al Gobierno para que active inmediatamente los mecanismos de diálogo y evite bloqueos en las principales vías nacionales.
Lo que preocupa a los transportistas no es solo la noticia del paro, sino lo que saben que viene después: caos en las carreteras. Durante 2025, el sector arrocero realizó dos paros que dejaron un saldo de 186 bloqueos en vías estratégicas del país. Eso significó interrupciones en la movilidad, tropiezos en el comercio exterior y, lo más grave, problemas en la distribución de alimentos y otros bienes esenciales en distintas regiones. Para Colfecar, un escenario similar en marzo comprometería nuevamente los corredores clave por donde circulan alimentos, combustibles y mercancías.
El gremio de transportistas pide al Ministerio del Interior y al Ministerio de Agricultura que abran de inmediato los canales de concertación con el sector. Pero también dirige un mensaje directo a Dignidad Agropecuaria Colombiana, la organización que ha anunciado la movilización. Colfecar les advierte que cuando se cierran las vías nacionales, no solo se afecta a los arroceros o al Gobierno: se ven comprometidos derechos como el trabajo y la salud de millones de ciudadanos que dependen de que las carreteras funcionen normalmente.
"Respeta las motivaciones del sector arrocero y confía en que sus reclamos sean atendidos por las autoridades competentes", dice Colfecar en su comunicado, pero inmediatamente añade una posición clara: la afectación a terceros no debería convertirse en un mecanismo de presión. El gremio es directo en su diagnóstico: cada bloqueo es un costo que pagan otros sectores productivos y ciudadanos que no tienen nada que ver con el conflicto arrocero. Por eso insiste en que la solución pasa por el diálogo institucional antes de que los tractores vuelvan a ocupar las carreteras.
Fuente original: Portafolio - Negocios