Jóvenes en Paz inicia su quinto ciclo de transferencias con más de 6.200 millones para 5.700 beneficiarios

El Departamento de Prosperidad Social comenzó a desembolsar recursos del quinto ciclo de Jóvenes en Paz a partir del 3 de junio. Serán 5.704 jóvenes vulnerables de territorios afectados por violencia los que recibirán fondos por cumplir compromisos del programa. La inversión supera los 6.272 millones de pesos, con montos individuales que van desde 500.000 hasta 1 millón de pesos según el porcentaje de cumplimiento de actividades.
El Departamento de Prosperidad Social activó esta semana el ciclo 5 de Jóvenes en Paz, un programa del Gobierno Nacional que inyecta dinero directo a jóvenes entre 14 y 28 años que viven en vulnerabilidad en zonas golpeadas por la violencia. A partir del 3 de junio, comenzaron los desembolsos hacia 5.704 participantes que demostraron cumplir con las actividades y compromisos que exige la iniciativa.
El monto total destinado para esta entrega suma más de 6.272 millones de pesos. Cada joven recibe una cantidad diferente dependiendo de qué tanto cumplió con su ruta de atención. Quienes alcanzaron el 100 por ciento de actividades se llevan un millón de pesos; entre el 90 y 99,9 por ciento reciben 900.000; entre el 80 y 89,9 por ciento obtienen 800.000, y entre el 70 y 79,9 por ciento consiguen 500.000 pesos. Quien no llegue al 70 por ciento no recibe transferencia en ese ciclo.
El mecanismo funciona como transferencia monetaria condicionada: el Ministerio de Igualdad y Equidad certifica quién cumplió qué, y luego Prosperidad Social deposita la plata directamente en cuentas bancarias o billeteras digitales. Cada beneficiario puede recibir un máximo de 12 transferencias a lo largo de su participación en el programa. La idea es que el dinero actúe como incentivo para que los jóvenes sigan vinculados a educación, actividades comunitarias, proyectos ambientales, culturales y deportivos.
Prosperidad Social confirmó que a finales de junio realizará el sexto ciclo, buscando ponerse al día con las entregas proyectadas para 2026. El programa, en esencia, es un apuesta por ofrecer oportunidades educativas, sociales y laborales a una población joven que enfrenta altos riesgos de caer en economías ilegales o conflictos. Los participantes no solo reciben dinero: adquieren compromisos de corresponsabilidad que incluyen actividades comunitarias y de convivencia en sus territorios.
Fuente original: El Tiempo - Finanzas Personales
