Tarjetas y créditos para autos despuntan mientras colombianos pagan sus deudas mejor
TransUnion reporta que en el primer trimestre de 2026 los colombianos solicitaron más tarjetas de crédito y créditos para vehículos, creciendo 25.6% y 15.6% respectivamente. Al mismo tiempo, la morosidad (incumplimiento de pagos) cayó porque los hogares están gastando menos proporción de sus ingresos en deudas. El sector crediticio muestra signos de recuperación pese a tasas de interés más altas.
La industria crediticia colombiana está mostrando síntomas de recuperación después de meses de incertidumbre. Según un análisis de TransUnion, aunque subieron las tasas de interés, los colombianos no dejaron de pedir créditos en el primer trimestre del año. De hecho, la mayoría de productos crediticios crecieron en solicitantes.
Los productos que ganaron más terreno fueron las tarjetas de crédito y los créditos para compra de vehículos. Las solicitudes de tarjetas crecieron 25.6%, mientras que las de autos subieron 15.6%. En el otro lado de la cancha, los créditos de vivienda se contrajeron 12% y los de libranza bajaron 4.3%. Esto significa que mientras algunos colombianos siguen apostando por deudas de corto plazo (como tarjetas), otros están siendo más cautelosos con compromisos de largo plazo como una casa.
Lo interesante es que los bancos están abriendo un poco más la mano. Las entidades financieras comenzaron a otorgar tarjetas de crédito a consumidores con mayor riesgo crediticio, lo que sugiere que tienen más confianza en que la gente pueda pagar. Virginia Olivella, directora de investigación de TransUnion Colombia, explicó que "esta nueva postura podría advertir una posible flexibilización gradual de los criterios de otorgamiento en algunos portafolios".
En cuanto al pago de deudas, las noticias son mejores. La morosidad cayó porque los colombianos están siendo más responsables. Las mejoras más notables se vieron en tarjetas de crédito, créditos de libre inversión y microcrédito. Los datos muestran que los hogares están dedicando menos de su salario mensual al pago de deudas: pasó de 36.6% hace un año a 35.4% en el primer trimestre de 2026. Aunque pueda parecer poco, esa diferencia de 1.2% significa que las familias tienen más aire para respirar en sus finanzas, incluso con el encarecimiento de los créditos.
Fuente original: La República - Finanzas