Sura Investments maneja US$11 mil millones en la región y apuesta por infraestructura y deuda privada
La filial de inversiones del Grupo Sura gestiona activos por US$11 mil millones en América Latina, con Colombia como su mercado más fuerte con US$6.600 millones. La compañía lanzará un nuevo fondo de deuda privada en el último trimestre del año que podría movilizar hasta US$12 mil millones en contratos hacia 2030. Los inversionistas están atentos a la salud fiscal de los países y la solidez institucional en medio de procesos electorales en la región.
Sura Investments, la división de inversiones del Grupo Sura, está consolidándose como un jugador importante en la gestión de activos en América Latina. La compañía maneja cerca de US$11 mil millones distribuidos regionalmente, con un crecimiento acelerado: en 2023 tenía US$19.700 millones bajo su cuidado y espera cerrar 2025 con US$27.800 millones. María Fernanda Magariños, directora ejecutiva de la línea de Investment Management, explicó que este crecimiento refleja una transformación de la compañía: "transformarnos de gestores de activos a arquitectos de soluciones".
Colombia es el territorio donde Sura Investments tiene su operación más madura. De los US$11 mil millones que maneja regionalmente, US$6.600 millones están invertidos localmente. Esto está fuertemente ligado a uno de sus fondos estrella: Infraestructura Colombia, que nació del auge de las carreteras 4G. Según Magariños, aunque la inversión en este sector partió de una base muy alta durante el boom de infraestructura, la compañía ve potencial en una reactivación. "Posiblemente cualquier reactivación que vaya a haber, cuando uno la compare con la base de lo que fue la inversión inicial de 4G, se va a ver tal vez modesta", aseguró. Con todo, la ejecutiva destaca que América Latina sigue teniendo una enorme necesidad de carreteras y otra de infraestructura vial.
Más allá de infraestructura vial, Magariños ve oportunidades en que la región aproveche sus recursos naturales, como litio y tierras raras, para pasar de una economía extractiva a una que agregue valor. Esto incluye proyectos de energía renovable y centros de datos, sectores donde están concentrando parte de su estrategia.
La compañía está por lanzar un nuevo fondo de deuda privada en el último trimestre de este año. Este producto no pretende reemplazar a los bancos, sino complementarlos: busca financiar proyectos que los bancos tradicionales no pueden absorber por inflexibilidad o falta de capacidad. "Somos una capa que viene a complementar la oferta tradicional de la banca", explicó Magariños. El nuevo fondo planea captar fondos hasta el primer trimestre de 2028, momento en el que comenzará su período de inversión. La compañía espera que hacia 2030 el fondo mueva aproximadamente US$200 millones en capital comprometido, lo que podría traducirse en contratos por US$12 mil millones, prácticamente el doble de lo que ha rotado su fondo actual de deuda privada.
En cuanto al contexto electoral actual en América Latina, Magariños señala que los inversionistas siguen enfocados en los fundamentos económicos de los países. "El mercado siempre está mirando los fundamentales", dice, con especial atención en la salud fiscal de las naciones, cómo resuelven sus retos presupuestarios y si la institucionalidad se fortalece o se debilita. Estos factores determinan los escenarios de crecimiento que analizan para los próximos 18 a 24 meses.
Fuente original: La República - Finanzas