Superintendencia intensifica vigilancia sobre Nueva EPS con seguimiento semanal permanente
La Superintendencia Nacional de Salud instaló desde febrero de 2026 un mecanismo de control técnico semanal obligatorio sobre Nueva EPS. El sistema busca identificar y corregir de inmediato problemas críticos en los territorios donde opera la empresa. Ya se han realizado dos sesiones de seguimiento para evaluar el cumplimiento de medidas y controlar el flujo de recursos.
Nueva EPS está bajo vigilancia intensiva. Desde el 11 de febrero de 2026, la Superintendencia Nacional de Salud implementó un mecanismo de seguimiento permanente a la empresa, con evaluaciones técnicas cada semana. No se trata de una revisión ocasional: es un control obligatorio y continuo que forma parte de una medida cautelar más amplia ya adoptada contra la EPS.
El equipo de supervisión está integrado por delegadas de la Superintendente Ad Hoc, una contralora designada para la intervención forzosa administrativa, el agente interventor de Nueva EPS y su equipo directivo. Juntos revisan semanalmente el desempeño operativo de la entidad. El objetivo es claro: encontrar problemas críticos en los territorios donde Nueva EPS presta servicios y resolverlos sin demoras. También monitorean cuidadosamente cómo se gastan los recursos y garantizan que todos los actores del sistema de salud estén coordinados.
El método es metódico. La Superintendencia clasifica los riesgos detectados según qué tan graves sean, diseña planes de acción inmediata y verifica cada semana si se están cumpliendo. Todo esto opera dentro del marco legal de las funciones de inspección, vigilancia y control que le corresponden a la autoridad reguladora. Hasta ahora se han realizado dos sesiones formales, los días 11 y 18 de febrero de 2026, cuyos resultados aún están en evaluación.
El regulador señaló que "Estas actuaciones se desarrollan en el contexto de la medida cautelar de cesación provisional orientada a detener conductas que ponen en riesgo la vida, la integridad física de los pacientes y el adecuado uso de los recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud". En otras palabras, Nueva EPS está en la mira porque sus operaciones han puesto en riesgo tanto a pacientes como al dinero público del sistema.
Fuente original: La República - Empresas