Sopó, la joya productiva de Alpina: 800 empleados y los productos que dominan el mercado
La planta de Sopó de Alpina es el corazón de la operación: con 800 empleados directos elabora más de 100 referencias, incluyendo los productos estrella como Griego, Yogo Premio y Baby Gü. Pese a una reciente inspección del Ministerio del Trabajo que resultó en medidas preventivas, la compañía asegura que la producción continúa sin interrupciones. Sopó es la sede más grande de Alpina en Colombia y concentra una parte decisiva del abastecimiento nacional de lácteos.
Mientras el Ministerio del Trabajo realizaba una inspección de casi 24 horas en sus instalaciones, la planta de Sopó seguía siendo lo que es: el motor productivo más importante de Alpina. Desde allí salen los yogures, quesos y derivados lácteos que generan los mayores volúmenes de venta para la compañía, consolidando a esta sede como el corazón de la operación en Colombia.
Con 800 empleados directos trabajando bajo un mismo techo, Sopó no tiene rival dentro de la red de Alpina. El contraste es revelador: mientras otras plantas como Entrerríos reúne 255 colaboradores o Galapa congrega 300, la facilidad de Sopó casi triplica estos números. Allí se elaboran más de 100 referencias diferentes, y esa variedad de productos no es casualidad. Incluye toda la línea de quesos, yogures griegos, avenas y los productos de marca propia que las familias colombianas compran regularmente en los supermercados.
Los números de desempeño son contundentes. Griego alcanzó en agosto de 2024 una venta histórica de 290 toneladas. Yogo Premio creció 47% en volumen en los primeros ocho meses del año comparado con el mismo período anterior. Baby Gü disparó sus ventas 54% frente a 2023 con 42 toneladas distribuidas. Estos no son incrementos marginales: representan líneas que están ganando espacio en las preferencias de los consumidores, y todas nacen de Sopó.
La reciente inspección del Ministerio del Trabajo, que derivó en medidas preventivas y la paralización provisional de cuatro áreas por presuntos riesgos laborales, ha generado inquietudes sobre la continuidad operativa. Sin embargo, Alpina sostiene que las medidas son focalizadas y de carácter preventivo, y que "la planta continúa funcionando con normalidad". La compañía enfatiza que el calendario de producción se mantiene sin interrupciones y que el suministro de sus principales líneas no está comprometido.
Desde la perspectiva del ecosistema empresarial, Sopó representa el tipo de activo estratégico que sosteniene las operaciones de las grandes empresas de alimentos en Colombia. Concentra capacidad productiva, talento y experiencia acumulada. Complementa con otras cuatro plantas regionales (Entrerríos en Antioquia, Galapa en el Caribe, Chinchiná y Facatativá) que atienden mercados locales específicos. Pero es Sopó la que carga el peso más considerable de la distribución nacional de productos lácteos y derivados.
Para Alpina, mantener esta planta en operación óptima no es un asunto operativo cualquiera. Es la diferencia entre garantizar el abastecimiento nacional o enfrentar quiebres de stock en los anaqueles. Y eso explica por qué la compañía insiste públicamente en que, inspección o no, Sopó sigue produciendo.
Fuente original: La República - Empresas