Señales de paz entre EE.UU. e Irán disparan el precio del oro en Colombia y el mundo
El oro subió 3,4% hasta alcanzar 4.212 dólares la onza tras anuncios del presidente Trump sobre posibles negociaciones con Irán. La caída del dólar y los rendimientos de bonos favoreció al metal precioso. El conflicto en Oriente Medio ha sido un lastre para el oro durante cuatro meses, manteniéndolo bajo presión por temores a inflación e incrementos en tasas de interés.
Una chispa de esperanza por la paz en Oriente Medio encendió los mercados de metales preciosos esta semana. El oro experimentó su mayor salto en más de dos meses, cerrando con una subida de 3,4% a 4.212 dólares la onza, impulsado por los comentarios del presidente Donald Trump sobre conversaciones diplomáticas con Irán que podrían derivar en una tregua.
Lo que pasó es simple de entender: cuando los inversores ven que podría haber paz en lugar de guerra, huyen de los activos "seguros" como el dólar fuerte y los bonos del Tesoro estadounidense. Eso hizo que ambos cayeran esta semana. Cuando el dólar pierde valor, el oro se vuelve más atractivo porque se cotiza precisamente en dólares. La plata le siguió con un salto aún más generoso de 6,2%, mientras que platino y paladio también avanzaron.
Trump aseguró a los periodistas que podría haber un acuerdo firmado este fin de semana en Europa, incluso mencionó que su vicepresidente JD Vance podría asistir. Sin embargo, desde Irán llegan señales contradictorias: la agencia de noticias semioficial Fars informó que las autoridades aún no han aprobado ningún texto de acuerdo con Estados Unidos.
El conflicto en Oriente Medio lleva cuatro meses afectando los mercados globales de una forma que toca el bolsillo de todos. La guerra ha interrumpido el flujo de energía por el estrecho de Ormuz, lo que explica por qué los precios del petróleo han subido tanto. Eso presiona la inflación hacia arriba. Cuando la inflación sube, los bancos centrales suben las tasas de interés para frenarla, y eso históricamente es malo para el oro porque un dólar que rinde más intereses se vuelve más atractivo que un metal que no genera ingresos.
Desde que comenzó el conflicto a finales de febrero, el oro ha caído 21%, debajo de presión constante. Esta semana, datos económicos estadounidenses confirmaron que los precios que pagan los productores subieron en mayo al ritmo más rápido en más de tres años, evidencia de que la crisis energética sigue alimentando presiones inflacionarias en toda la economía. Es un recordatorio de que aunque los titulares hablen de Irán y diplomacia, los colombianos que compran oro, importan productos o cargan gasolina sienten directamente el efecto de esa inestabilidad global.
Fuente original: La República - Finanzas