¿Refrito periodístico? El debate sobre CPE va más allá de una denuncia repetida

El analista Nicola Stornelli cuestiona si la reciente investigación de Daniel Coronell sobre irregularidades en Computadores para Educar es una repetición de una noticia de hace dos años. Más allá de la polémica, Stornelli subraya que el verdadero problema no es si el programa debe existir, sino cómo mejorar la conectividad rural en Colombia, donde casi el 80 por ciento de las sedes educativas no tiene Internet. El país enfrenta una brecha digital que afecta directamente el desempeño escolar y la formación de talento digital necesario para 2030.
Nicola Stornelli, analista independiente en telecomunicaciones, decidió salir al paso de la reciente investigación del periodista Daniel Coronell sobre irregularidades en el programa Computadores para Educar (CPE). En El Reporte Coronell se denunció la entrega de computadores en mal estado que afectaban la educación de niños y jóvenes. Pero Stornelli encontró un problema: la investigación presentada por Coronell parece ser prácticamente idéntica a una noticia que la cadena radial Caracol había publicado hace dos años, cuando recogía una denuncia interpuesta por el mismo director de CPE de ese momento.
El punto de fricción está en los detalles. Cuando Coronell respondió a las aclaraciones de la ministra Carina Murcia, subrayó que la orden de compra por 45 mil millones fue fechada en diciembre de 2022 y ampliada en febrero de 2023, es decir, ya bajo el gobierno actual. Pero Stornelli apunta que el director de CPE que venía del gobierno anterior, Alejandro Linero de Cambill, permaneció en el cargo hasta junio de 2023 y fue precisamente él quien firmó el contrato cuestionado, pese a las anomalías encontradas. Stornelli lo plantea así: "Al mejor cazador se le va la liebre", sugiriendo que la investigación omitió un detalle importante en la atribución de responsabilidades.
Ahora bien, Stornelli no es defensor incondicional de CPE. Reconoce que el programa tiene falencias, pero también destaca datos concretos: estudios rigurosos, incluyendo uno de la Universidad de los Andes, muestran que CPE ha ayudado a reducir la deserción escolar, mejorar puntajes en pruebas estandarizadas e incrementar la probabilidad de que estudiantes ingresen a educación superior. Esos efectos crecen cuanto más años una escuela es beneficiaria del programa.
El verdadero debate, según Stornelli, no debería ser si CPE debe existir, sino cómo hacerlo mejor. Y la razón es contundente: en Colombia, la privación digital está directamente correlacionada con la privación educativa general. El 79,8 por ciento de las sedes educativas rurales no tiene Internet, el 44 por ciento de los estudiantes colombianos carece de acceso a la red, y en zonas rurales solo el 8,5 por ciento de los hogares posee algún dispositivo como computador o tableta. La brecha es medible en desempeño: estudiantes con acceso a computador e internet obtienen diferencias superiores a 10 puntos respecto a quienes no los tienen. En las pruebas Saber 11, hay una diferencia de 26,4 puntos entre rurales y urbanos.
Mirando hacia adelante, Colombia enfrenta un déficit proyectado de 85 mil perfiles digitales hasta 2030. Un país que no alfabetiza digitalmente a sus generaciones desde la escuela pública no podrá cerrar esa brecha de talento. Stornelli advierte también sobre la deserción rural: de una cohorte de 201.991 menores que cursaban sexto grado en colegios rurales en 2016, solo 96.604 llegaron a grado once en 2021. Más de la mitad se quedó en el camino.
Para Stornelli, la solución requiere varios pasos: primero llevar energía, luego Internet y equipos a colegios rurales. Pero equipos sin formación es insuficiente. El Ministerio de Educación y MinTIC están en mora de implementar profundamente la cátedra de Alfabetización Mediática e Informacional (AMI). CPE debe entregar dispositivos acompañados de programas que enseñen a usarlos críticamente. Solo así el programa cumple su propósito: no convertir a los chicos en "zombis digitales", sino en ciudadanos digitales formados.
Fuente original: Impacto TIC