Quintero pide renuncia de todos los interventores de EPS: nueva incertidumbre en crisis del sistema de salud

El superintendente Nacional de Salud, Daniel Quintero Calle, solicitó la renuncia de todos los agentes interventores de las EPS controladas por el Gobierno, decisión que genera preocupación en el sector. Las EPS intervenidas, como Nueva EPS con 11,5 millones de afiliados, ya enfrentan crisis financiera y operativa grave. Expertos advierten que los constantes cambios administrativos impiden estabilidad y afectan la continuidad de la atención a 20 millones de pacientes.
El superintendente Nacional de Salud anunció este martes un giro administrativo que acentúa la incertidumbre en un sistema de salud ya golpeado por la crisis. Daniel Quintero Calle pidió la renuncia de todos los interventores de las EPS que están bajo control del Gobierno, una medida que busca, según sus palabras, evaluar acciones y resultados para decidir su continuidad o salida. "He solicitado la renuncia de todos los interventores de las EPS intervenidas. Vamos a evaluar sus acciones y resultados para evaluar su continuidad o retiro", escribió el funcionario en su cuenta de X.
La decisión llega en uno de los peores momentos para el aseguramiento en salud colombiano. La Superintendencia mantiene intervención en varias de las mayores EPS del país, incluyendo Nueva EPS, Famisanar, Emssanar, Asmet Salud, SOS y Capresoca, que en conjunto atienden aproximadamente 20 millones de colombianos. Nueva EPS, la más grande de estas, concentra a más de 11,5 millones de afiliados y enfrenta una situación particularmente crítica.
El problema en Nueva EPS ejemplifica por qué la comunidad médica teme este cambio. Desde que comenzó la intervención, la entidad ha tenido múltiples administradores sin lograr estabilidad. Las deudas crecieron de 5,7 billones de pesos a 14,9 billones a finales de 2025, según documentos técnicos de la Superintendencia. Además, acumula más de 26 billones de pesos en cuentas por pagar y millones de facturas sin procesar, lo que ha afectado hospitales y clínicas que reportan dificultades para prestar servicios por retrasos en pagos.
Expertos del sector cuestionan que los cambios constantes de interventores impidan construir estabilidad operativa. El exministro de Salud Augusto Galán advirtió que cada relevo administrativo implica modificaciones en procesos, equipos directivos y políticas de pago, afectando directamente la relación con prestadores de servicios. Desde las propias EPS, Ana María Vesga, presidenta de Acemi, ha insistido en que el sistema necesita "estabilidad operativa, no más incertidumbre" y asegura que el deterioro de Nueva EPS demuestra que el modelo de intervención "no está funcionando".
La incertidumbre también preocupa a hospitales y clínicas. Jorge Toro, director de la Unión de IPS (Unips), advirtió que la falta de claridad sobre el futuro de estas entidades genera desconfianza entre los prestadores, especialmente respecto a los pagos y la viabilidad financiera. La situación se ha complejizado con la reciente designación de Jorge Iván Ospina, exalcalde de Cali, como nuevo interventor de Nueva EPS, una decisión que generó controversia por cuestionamientos sobre su experiencia en gestión financiera de aseguradoras. Incluso el ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, desautorizó públicamente algunas de sus declaraciones sobre la suficiencia de recursos en el sistema.
Con la solicitud masiva de renuncias de interventores, sectores del sistema temen que se agudice la inestabilidad en entidades que ya enfrentan dificultades enormes. Aunque Quintero aseguró que evaluará resultados antes de decidir sobre continuidades, el anuncio reabre el debate sobre cómo el Gobierno pretende estabilizar un sistema que enfrenta crecientes problemas de acceso, deudas multimillonarias y aumento constante de quejas de pacientes en todo el país.
Fuente original: El Tiempo - Salud