La Nasa descubre cómo podría haber vida microscópica bajo el hielo de Marte

Científicos de la agencia espacial estadounidense hallaron que la luz solar podría atravesar el hielo marciano y generar condiciones para que prospere vida microscópica. El polvo atrapado en el hielo absorbe calor y crea bolsas de agua líquida bajo la superficie, similar a lo que ocurre en regiones congeladas de la Tierra. Las zonas más probables se encuentran en las regiones tropicales de Marte, entre los 30 y 60 grados de latitud.
Un nuevo estudio de la Nasa volvió a poner sobre la mesa la posibilidad de que Marte albergue formas elementales de vida bajo su capa de hielo. La investigación, realizada por científicos del Laboratorio de Propulsión a Chorro y publicada en la revista Nature Communications Earth & Environment, sugiere que existen condiciones que permitirían la existencia de agua líquida en ciertos puntos del planeta rojo, creando ambientes potencialmente habitables para microorganismos.
El mecanismo es simple pero ingenioso. La luz solar logra atravesar las capas de hielo que contienen polvo marciano, y ese proceso sería capaz de generar las condiciones necesarias para que ocurra fotosíntesis en pequeñas bolsas de agua de deshielo. El polvo juega un papel fundamental en este escenario: sus partículas oscuras absorben más calor que el hielo circundante, lo que podría provocar derretimiento varios metros por debajo de la superficie, incluso en un ambiente tan hostil como el marciano.
Lo interesante es que este fenómeno ya tiene antecedentes en la Tierra. En regiones heladas de nuestro planeta, microorganismos como algas, hongos y cianobacterias logran sobrevivir dentro del hielo gracias precisamente a la presencia de agua líquida y luz solar. Los científicos consideran que procesos similares podrían ocurrir en Marte.
La investigación también identifica dónde sería más probable encontrar estas condiciones. Las zonas con mayores probabilidades de formar bolsas de agua se ubicarían en las regiones tropicales de Marte, específicamente entre los 30 y 60 grados de latitud en ambos hemisferios. Además, las capas superiores de hielo funcionarían como escudo contra la radiación espacial, protegiendo cualquier forma de vida microscópica que pudiera desarrollarse en el interior.
Aunque el estudio fue publicado originalmente en 2024, ha cobrado nueva relevancia recientemente en medio de debates científicos sobre cómo se forman los planetas y dónde podrían existir ambientes capaces de sostener vida más allá de la Tierra.
Fuente original: El Tiempo - Vida