ÚltimasNoticias Colombia

Salud y Bienestar

Quiénes corren mayor riesgo de enfermarse gravemente por virus respiratorios

Fuente: Mediplus - Qué hay de nuevo

Adultos mayores, niños pequeños, personas con el sistema inmunitario debilitado, mujeres embarazadas y personas con discapacidades enfrentan complicaciones más serias ante virus respiratorios como COVID-19, influenza y VRS. La vacunación sigue siendo la mejor herramienta de prevención, y buscar atención médica temprana es crucial si presenta síntomas. Existen medidas específicas de cuidado y tratamiento disponibles para cada grupo de riesgo.

No todas las personas enfrentan el mismo riesgo cuando contraen una enfermedad respiratoria. Aunque cualquiera puede llegar a enfermarse por virus como el COVID-19, la influenza o el VRS, ciertos grupos de la población tienen más probabilidad de desarrollar complicaciones graves. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades destacan que la edad, el estado del sistema inmunitario y ciertas condiciones médicas son factores determinantes en cómo el cuerpo responde ante estas infecciones.

Los adultos mayores de 65 años enfrentan el riesgo más alto. A medida que envejece el cuerpo, el sistema inmunitario se debilita naturalmente y es más común tener problemas de salud previos que complican una infección respiratoria. De hecho, la mayoría de las muertes por virus respiratorios ocurren en personas de este grupo etario. Los niños pequeños, especialmente los bebés, también están en situación vulnerable porque sus pulmones y vías respiratorias aún están en desarrollo y tienen un sistema inmunitario que apenas está aprendiendo a defenderse.

Las mujeres embarazadas requieren atención especial porque los cambios naturales en su cuerpo durante el embarazo, incluyendo cambios en el corazón y los pulmones, incrementan la vulnerabilidad ante virus respiratorios. Sin embargo, vacunarse durante el embarazo no solo protege a la madre, sino que también brinda protección al bebé después del nacimiento. Las personas con el sistema inmunitario debilitado, ya sea por condiciones médicas o por medicamentos que reciben, tienen defensas bajas y les cuesta más trabajo desarrollar protección duradera. De manera similar, algunas discapacidades pueden aumentar el riesgo porque quienes las padecen frecuentemente tienen condiciones médicas adicionales o viven en entornos donde hay más personas.

La prevención es clave para estos grupos vulnerables. La vacunación sigue siendo la herramienta más importante y debe consultarse con el médico cuál es la recomendación específica. Si usted o alguien cercano tiene factores de riesgo y comienza a presentar síntomas respiratorios, es fundamental buscar atención médica rápidamente. El tratamiento temprano, iniciado en los primeros días de síntomas, puede hacer que la enfermedad sea menos grave y acortar el tiempo de recuperación.

Para cada grupo existe información y recursos especializados. Por ejemplo, los niños menores de 2 años no deben usar mascarillas por riesgo de asfixia, mientras que hay antivirales específicos autorizados según la edad. Las personas con discapacidades pueden contar con apoyo adicional como transporte accesible a centros de vacunación. Lo importante es que cada persona con mayor riesgo reconozca su situación y tome medidas preventivas en coordinación con su proveedor de salud, sea en el sistema de EPS o en el que esté afiliado.

Noticias relacionadas