Procuraduría advierte: podría venir un El Niño más fuerte que el del 2023

La Procuraduría le pidió al Ideam que evalúe si Colombia enfrentará un fenómeno de El Niño entre finales de 2026 e inicios de 2027, y si sería más intenso que el de hace poco. Las agencias climáticas internacionales ya detectan señales de calentamiento en el océano Pacífico. El gobierno reconoce que hay indicios de que el fenómeno está comenzando a consolidarse, lo que podría traducirse en menos lluvia, crisis agrícola y problemas de energía.
La posibilidad de enfrentar otro El Niño vuelve a preocupar a los colombianos. Esta vez, la Procuraduría General de la Nación encendió las alarmas al solicitar al Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) que determine si Colombia pasará por este fenómeno climático entre finales de 2026 e inicios de 2027. Lo más inquietante es que también pidió evaluar si los impactos serían más graves que los que sufrimos en 2023 y 2024, cuando el calor extremo dejó secas, incendios y crisis en la producción agrícola.
La solicitud se basa en información de agencias climáticas internacionales como la NOAA, que han detectado calentamiento sostenido en el océano Pacífico ecuatorial. Estos cambios en el sistema océano-atmósfera son típicamente las señales que anuncian a El Niño, un fenómeno que históricamente ha golpeado fuerte al país por sus efectos sobre el agua disponible, las cosechas y la capacidad de generar energía hidroeléctrica.
El Ideam y el Ministerio de Ambiente ya confirmaron que ven indicios de que el fenómeno podría desarrollarse a partir del segundo semestre de 2026, con mayor probabilidad entre junio y agosto, extendiéndose hasta finales del año. Aunque todavía no hacen una declaratoria oficial, la ministra de Ambiente encargada, Irene Vélez Torres, fue clara: "Aunque todavía no nos corresponde declarar oficialmente un fenómeno de El Niño, lo responsable es informar a la ciudadanía que ya contamos con evidencia científica que confirma un creciente calentamiento del océano Pacífico".
En términos prácticos, esto significa que hacia finales de 2026 las temperaturas del océano podrían estar alrededor de 1 grado centígrado por encima de lo normal. Si se confirma, el resultado sería menos lluvia en varias regiones, especialmente en el Caribe, la zona Andina y el Pacífico. Para el bolsillo del colombiano promedio, eso se traduce en posibles aumentos de precios en alimentos, racionamiento de agua, riesgo de apagones y más incendios forestales.
La directora del Ideam, Ghisliane Echeverry Prieto, explicó que "desde el Ideam, en conjunto con el Ministerio de Ambiente, hemos emitido un comunicado de alerta ante la probabilidad del desarrollo de un fenómeno de El Niño para el segundo semestre del año 2026", señalando que mantienen vigilancia permanente sobre variables como la temperatura del mar y los vientos alisios (los vientos que empujan las aguas cálidas). Advirtió que si es necesario, emitirán alertas tempranas.
La preocupación principal es que un El Niño más fuerte que el anterior podría comprometer la seguridad alimentaria, dejar sin agua potable a comunidades enteras y afectar la estabilidad de plantas hidroeléctricas que generan buena parte de la energía del país. Por eso tanto la Procuraduría como el gobierno piden a los sectores que comiencen ahora a prepararse, en lugar de esperar a que la crisis llegue.
Fuente original: Portafolio - Economía