Planes privados de salud crecen mientras el sistema público colapsa: PVS llegan a $14,65 billones en 2025

Los Planes Voluntarios de Salud cerraron 2025 con ingresos de 14,65 billones de pesos, creciendo 13,2% frente al año anterior. Desde 2010, el mercado privado se ha multiplicado casi seis veces impulsado por un crecimiento anual del 13,4%. El fenómeno refleja que más colombianos con capacidad de pago optan por coberturas privadas ante las dificultades del sistema público: citas más rápidas, consulta directa con especialistas y menores tiempos de espera.
A medida que el sistema de salud pública atraviesa una profunda crisis, el mercado privado de salud ha encontrado en esa debilidad un motor para su expansión. Los Planes Voluntarios de Salud (PVS), esos seguros médicos privados que complementan la afiliación obligatoria a una EPS, cerraron 2025 con ingresos totales de 14,65 billones de pesos. La cifra, compilada por Acemi (la Asociación Colombiana de Empresas de Medicina Integral) con datos de la Superintendencia de Salud y la Superfinanciera, representa un crecimiento del 13,2% comparado con 2024.
El fenómeno no es nuevo, pero la magnitud es notable. Desde 2010, cuando el sector apenas movía 2,51 billones de pesos, el mercado se ha multiplicado casi 5,83 veces. Durante dieciséis años, la industria privada de salud ha mantenido una expansión compuesta anual del 13,4%, lo que la convierte en uno de los negocios más dinámicos del país, incluso durante crisis económicas y la pandemia.
Un Plan Voluntario de Salud funciona así: el usuario o su empresa paga una cuota adicional a lo que ya paga obligatoriamente a su EPS. A cambio, accede a ventajas concretas. Puede agendar citas con especialistas sin necesidad de remisión (la orden que exige el sistema público), obtiene turnos en días en lugar de semanas, accede a mejores condiciones de hospitalización y, dependiendo del plan, suma coberturas que el sistema público no incluye: odontología, atención a domicilio, ambulancia 24 horas.
Lo particular del crecimiento durante el gobierno de Gustavo Petro es su consistencia. Desde 2023, el mercado privado ha encadenado tres años consecutivos de expansión superior al 12%, sin interrupciones intermedias. Pasó de 10,01 billones en 2022 a 11,28 billones en 2023, luego a 12,94 billones en 2024 y finalmente 14,65 billones en 2025. La paradoja no escapa: el gobierno más crítico con la intermediación privada en salud de los últimos años presidió, al mismo tiempo, el período de crecimiento más estable del mercado privado. Las intervenciones a ocho EPS desde 2023 profundizaron la desconfianza en el sistema público.
El mercado privado es altamente concentrado. En medicina prepagada (el segmento más tradicional), apenas tres empresas —Colsanitas, Colmédica y Coomeva— controlan el 83,5% de los ingresos, con Colsanitas liderando con el 43,1%. En pólizas de salud, Sura Vida, Allianz Vida y Bolívar Vida acumulan el 92,3%. Esa concentración no ha frenado la expansión: ha habido un desplazamiento interesante donde los planes más costosos (medicina prepagada) pierden participación frente a pólizas más económicas que ofrecen protección privada a menor precio.
Lo que los números revelan es una demanda sólida y creciente por salud privada, inversamente proporcional a la confianza en lo público. En un escenario donde EPS están intervenidas, las tutelas por negación de servicios se disparan y los tiempos de espera aumentan, los Planes Voluntarios se consolidaron para un segmento de la población: no como un lujo, sino como una salida pragmática frente a lo que el Estado, hasta ahora, no ha garantizado.
Fuente original: El Tiempo - Salud