Petróleo caro podría llenar las arcas de Colombia, pero no arreglaría sus problemas fiscales

Los conflictos en Oriente Medio están empujando los precios del petróleo al alza, con analistas proyectando que podrían superar los 100 dólares el barril. Para Colombia esto significa más ingresos fiscales a través de Ecopetrol, pero expertos advierten que incluso con precios elevados del crudo, el país seguiría con serios problemas de déficit presupuestario que demandan soluciones estructurales más profundas.
La tensión en Oriente Medio está haciendo que el petróleo suba de precio en los mercados internacionales. El conflicto desatado por los ataques entre Estados Unidos e Israel contra Irán y la respuesta de Teherán tiene los precios al alza, y algunos analistas ya hablan de que podrían llegar a superar los 100 dólares por barril.
En estas últimas horas, el petróleo WTI (que es el referente en Estados Unidos) subió cerca del 7 por ciento, llegando a 71,54 dólares. El barril Brent, que es el que usan en Europa, se movió aún más agresivamente con una alza de casi 8 por ciento hasta los 78,05 dólares. La razón es simple: el conflicto amenaza el estrecho de Ormuz, el paso obligado por donde pasa el 20 por ciento del petróleo que consume el mundo. Si ese corredor se interrumpe, escasea el crudo y suben los precios.
Para Colombia esto podría sonar como buena noticia. El exministro de Minas y Energía Amylkar Acosta explica el mecanismo: "Por cada dólar que sube el crudo le entran al país 430.000 millones de pesos". Si el barril llegara a 100 dólares, significaría recursos frescos entrando por Ecopetrol, la petrolera estatal. César Pabón, director de Investigaciones Económicas de Corficolombiana, lo cuantifica de otra manera: estima que "por cada dólar de variación, el recaudo tributario podría incrementarse entre 200.000 y 250.000 millones de pesos".
Pero aquí viene el pero. Pabón advierte que ni siquiera con precios del petróleo por encima de 100 dólares se solucionaría el verdadero problema: el país tiene un déficit fiscal proyectado de 32 billones de pesos para 2026 que se acentúa en los años siguientes. Un petróleo caro, además de ser incierto porque depende de cómo evolucione el conflicto, "no constituye una solución estructural". En otras palabras, es dinero que ayuda a corto plazo pero no arregla los problemas de fondo de las finanzas públicas del país. Sin reformas reales en gastos e ingresos, los buenos precios del petróleo apenas ponen una curita en una herida que necesita cirugía.
Fuente original: El Tiempo - Economía