Palantir: la empresa que gobiernos usan para vigilarlo todo, desde migrantes hasta amenazas militares

Palantir nació en 2001 cuando Peter Thiel identificó que el problema del 11-S no fue de seguridad sino de datos desconectados. La plataforma, desarrollada con analistas de la CIA, se convirtió en el software de inteligencia más avanzado del mundo. Hoy lo usan desde el ICE para deportaciones hasta el ejército israelí, generando controversias globales sobre privacidad y uso de datos.
Después del 11 de septiembre, Washington tuvo que admitir algo incómodo: la CIA y el FBI tenían la información correcta, pero nadie la conectó. Peter Thiel, el hombre que había cofundado PayPal, vio el problema con claridad. No era un asunto de seguridad física sino de integración de inteligencia. La conclusión llevó a la creación de Palantir, una plataforma que hoy, dos décadas después, es considerada por expertos en ciberseguridad como el software de análisis de datos más sofisticado del planeta en temas de seguridad e inteligencia.
Pero la historia empieza antes. A finales de los años 90, PayPal se enfrentaba a oleadas de fraude que amenazaban su supervivencia. Max Levchin, cofundador junto a Thiel, creó un software llamado IGOR que redujo el fraude a menos del 0,5 por ciento usando algoritmos. El FBI notó el logro. Cuando vinieron los ataques de 2001, Thiel conectó los puntos: esa misma lógica podía salvar la inteligencia nacional. Para llevar el proyecto a la realidad, necesitaba dinero y liderazgo. Encontró ambos en Alex Karp, un doctor en filosofía alemana que había sido alumno del filósofo Jürgen Habermas. A pesar de ser ideológicamente opuestos, Karp asumió como CEO por tener la visión más clara de qué quería ser Palantir. El nombre viene de las piedras mágicas de El Señor de los Anillos, los palantíri. Sus empleados se llaman palantirianos y hay oficinas decoradas con runas élficas.
El verdadero punto de quiebre llegó cuando la CIA invirtió a través de In-Q-Tel, su brazo de capital de riesgo. Pero no fue solo dinero. "Más allá de la inversión, los ingenieros de Palantir tuvieron acceso a los analistas de la CIA, por lo que pudieron desarrollar el software de la mano de estos analistas", explicó a BBC Mundo Michael Steinberger, columnista del New York Times. Esta cocreación con profesionales reales de inteligencia es lo que hace que Palantir sea casi imposible de copiar. Sus herramientas resolvieron problemas verdaderos de agencias, no demandas de clientes comerciales.
Hoy la lista de usuarios es impresionante: CIA, FBI, NSA, el ICE, el ejército israelí, ministerios de defensa de Reino Unido, Ucrania, Francia, Alemania, y gobiernos de Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita, entre otros. Pero el crecimiento ha traído controversia. El ICE usa Palantir para localizar migrantes destinados a deportación. El ejército israelí lo utiliza desde octubre de 2023. Ambos casos han generado críticas internacionales sobre vigilancia y derechos humanos.
Recientemente, Karp publicó un resumen de 22 puntos de su libro The Technological Republic, que describieron como el manifiesto ideológico de la compañía. Afirmaciones como que "ciertas culturas siguen siendo disfuncionales y regresivas" o que Occidente debe "resistir la tentación de un pluralismo vacío" generaron rechazo inmediato. La legisladora británica Victoria Collins dijo que parecían "los desvaríos de un supervillano". Karp defiende la superioridad tecnológica y militar de Estados Unidos como el mayor disuasor global. "Las guerras se luchan con tecnología", afirmó en un foro en Washington. "O somos nosotros, o es China, o es Rusia".
Desde sus inicios, Palantir tomó una decisión que en 2007 era audaz: no vender a China ni a Rusia. Cuando esto sucedió, Steinberger señala que "era algo atrevido decir que no ibas a ofrecer tus productos en el mercado de mayor crecimiento del mundo". Pero la compañía mantiene esa línea. Se define a sí misma como "guardiana de Occidente" y ha permanecido firme en esa posición durante más de dos décadas.
Fuente original: El Colombiano - Tecnología

