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Oro se mantiene quieto mientras los mercados observan la tregua en Medio Oriente e inflación en EE.UU.

Fuente: La República - Finanzas

El precio del oro prácticamente no se movió el martes, oscilando cerca de 4.334 dólares la onza. Los inversionistas andan cautelosos: por un lado, desconfían de que la tregua entre Israel e Irán sea duradera; por el otro, esperan datos de inflación estadounidense esta semana que definirán si la Reserva Federal sube o baja las tasas de interés. El crudo, mientras tanto, bajó un 1% y se ubicó en 93,34 dólares.

El oro cerró prácticamente sin cambios en la jornada del martes. El metal precioso cotizó en 4.333,91 dólares la onza en el mercado al contado, mientras que los contratos de futuros para agosto bajaron levemente a 4.358,80 dólares. Esta estabilidad ocurre en medio de un escenario complejo donde los inversionistas no saben bien si apostar al alza o a la baja.

La razón principal de esta indecisión está en dos frentes. Primero, la tregua entre Israel e Irán anunciada el lunes genera escepticismo. Aunque ambas naciones suspendieron sus ataques tras un llamamiento del presidente estadounidense Donald Trump, Irán advirtió que reanudará las hostilidades si Israel continúa atacando a Hezbolá en Líbano. Como explicó Tim Waterer, analista jefe de mercados de KCM Trade, "los operadores se muestran escépticos sobre la durabilidad del alto el fuego entre Irán e Israel".

El segundo frente es económico. Esta semana se publicarán los datos de inflación de Estados Unidos, información crucial porque de ahí depende lo que haga la Reserva Federal con las tasas de interés. Actualmente, los inversores descontan más de un 70% de probabilidad de que la FED suba las tasas en diciembre. Esto es importante para su bolsillo: tasas más altas encarecen los créditos (hipotecas, tarjetas, préstamos de vehículos), pero también hacen que el oro sea menos atractivo porque el dinero en ahorros a plazo fijo rinde más.

Goldman Sachs opinó que la Reserva Federal mantendrá las tasas sin cambios hasta 2026 y solo comenzará a bajarlas en 2027, debido a que la economía sigue fuerte y el empleo crece. Esta perspectiva contrasta con lo que esperaban hace unos meses muchos inversionistas, quienes soñaban con rebajas de tasas para este año.

Pese a todo, los analistas no pierden la esperanza. Waterer señaló que "el retorno del oro a los US$5.500 sigue siendo viable para finales de año, impulsado en parte por la demanda de los bancos centrales". Sin embargo, advierte que necesitaría ayuda: los precios del petróleo, los rendimientos de los bonos y el dólar tendrían que caer.

Mientras el oro se quedaba quieto, el crudo sufrió una baja. Los futuros Brent bajaron 91 centavos, es decir, un 1%, hasta situarse en 93,34 dólares por barril.

Fuente original: La República - Finanzas

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