OIEA quiere inspeccionar nucleares iraníes, pero Teherán pone condiciones antes de permitir acceso

El jefe del organismo nuclear de la ONU afirmó que sus inspectores visitarán instalaciones de enriquecimiento nuclear en Irán, un punto crucial en las negociaciones con Estados Unidos. Teherán respondió que solo permitirá esas inspecciones después de cerrar un acuerdo definitivo con Washington. Mientras tanto, el secretario de Estado estadounidense Marco Rubio recorre países del Golfo Pérsico tratando de tranquilizar aliados preocupados por un posible pacto que consideran demasiado favorable para Irán.
La tensión diplomática en torno al programa nuclear iraní se intensificó este 24 de junio cuando el director del Organismo Internacional de Energía Atómica, Rafael Grossi, anunció públicamente que sus inspectores accederán a las instalaciones de enriquecimiento nuclear de Irán. Este acceso es considerado fundamental para cualquier negociación seria entre Washington y Teherán, pues permitiría verificar el cumplimiento de compromisos sobre el desarrollo de tecnología atómica.
Sin embargo, la respuesta desde Teherán fue inmediata y categórica: Irán señaló que la supervisión de la agencia nuclear internacional solo será posible después de que ambas partes hayan alcanzado un acuerdo definitivo. Con esto, la República Islámica pone un nuevo obstáculo en la mesa de negociaciones, condicionando la inspección internacional a que primero exista un pacto cerrado. La posición refleja la desconfianza mutua que persiste en las conversaciones.
En paralelo, el secretario de Estado estadounidense Marco Rubio inició una gira por países estratégicos del Golfo Pérsico, entre ellos Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Bahrein. Su misión es clara: tranquilizar a los aliados estadounidenses en la región que ven con preocupación un posible acuerdo integral con Irán. Estos países temen que Washington esté siendo demasiado indulgente con un gobierno que ha sido protagonista de conflictos regionales.
La incertidumbre sobre un pacto nuclear definitivo mantiene en vilo tanto a diplomáticos como a los gobiernos de Oriente Medio, que tienen mucho en juego en estas negociaciones. La posición de Irán sobre las inspecciones refleja su intención de ganar poder de negociación, mientras que Estados Unidos intenta mantener a sus aliados del Golfo convencidos de que está actuando con firmeza.
Fuente original: France 24 - Medio Oriente



